Científicos argentinos sentaron bases para desarrollar cultivos que se adapten al cambio climático

Investigadores del CONICET identificaron mecanismos que aumentan la capacidad de las raíces de las plantas para absorber agua y nutrientes del suelo.

Por
16deMarzode2021a las15:08

El cambio climático preocupa por la seguridad alimentaria mundial. Ante este escenario, científicos del CONICET lograron identificar mecanismos que aumentan la capacidad de las raíces de las plantas para absorber agua y nutrientes del suelo en condiciones de bajas temperaturas.

El estudio describe los factores moleculares que regulan el crecimiento de las raíces y sienta las bases moleculares para el desarrollo de cultivos climáticamente inteligentes. En este sentido,  investigadores dirigen el estudio como Federico Ariel, del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL, CONICET-UNL)  y José Manuel Estévez, del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBA, CONICET-Fundación Instituto Leloir) señalaron: “Nos abocamos a comprender mejor la relación entre las plantas y el ambiente para poder diseñar estrategias de agricultura sustentable y desarrollar plantas climáticamente inteligentes que sean capaces de adaptarse y crecer en ambientes hostiles”.

Ver también: La acción de Bioceres Crop Solutions se dispara en Nueva York por una adquisición ligada a proteínas alternativas

Además, desde CONICET destacaron que el puntapié inicial fue cuando los científicos pusieron ciertas plantas que se usan como modelos de estudios vegetales, Arabidopsis thaliana, a crecer a bajas temperaturas, 10 grados, y no a 22 grados. Estas condiciones son desfavorables y el crecimiento es más lento, aseguraron.

”Lo sorprendente fue descubrir que, en el caso de los pelos radicales, estructuras de las raíces encargadas de absorber agua y nutrientes del suelo, pasaba lo opuesto” señaló Ariel. Al mismo tiempo, describió que las mismas crecían más del doble de su tamaño habitual. “Esto contradecía a lo que esperábamos que pasara”, sostuvo.

Por otra parte, los investigadores combinaron el uso de herramientas genéticas y bioquímicas, junto con técnicas de microscopía avanzada, biología molecular y celular. De esta manera, lograron identificar los mecanismos moleculares que regulan el crecimiento de los pelos radicales de las plantas a bajas temperaturas. 

El estudio señaló que comprobaron que una molécula llamada APOLO es la que controla el crecimiento de esas estructuras de las raíces. “Interactúa con proteínas reguladoras llamadas factores de transcripción, en este caso con una denominada WRKY42, que a su vez enciende un gen llamado RHD6 que regula la expresión de los genes que disparan el crecimiento de los pelos radicales”, describe el trabajo.

“Se espera que el cambio climático global traiga recurrentes picos de temperatura, precipitaciones y aumento de aridez en los suelos. Es clave que los biólogos moleculares vegetales y los agrónomos tengamos un rol fundamental para generar a futuro nuevos cultivos que se ajusten a esa crisis, en especial cuando existe una demanda creciente de alimentos”, concluyó Estévez.

Temas en esta nota

Cargando...