Daños en el maíz: recomendaciones para detectar a los insectos masticadores de hojas

Desde el INTA Marcos Juárez destacaron detalles de las principales cinco amenazas para este cultivo

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Daños en el maíz: recomendaciones para detectar a los insectos masticadores de hojas
08deJuliode2021a las08:16

La campaña de maíz se prepara para un gran año. En este sentido, los informes destacan que las intenciones de siembra son muy importantes.

Por este motivo, es importante estar al tanto de los daños que puede sufrir el cultivo. Desde el INTA destacaron las principales características de cinco amenazas del maíz.

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En este sentido, recomendaron que cuando se detectan daños en el cultivo de maíz es importante tomarse un tiempo para observar con detenimiento las lesiones. “Si el daño es generalizado y reciente, el agente causal tiene que estar en el mismo ambiente, por lo cual realizar un esfuerzo extra en encontrar el insecto que está causando ese daño es de utilidad”, aconsejaron.

Por otra parte, señalaron que es importante conocer la biología de los insectos y sus hábitos. Cabe destacar que los insectos con actividad nocturna, como las orugas de este grupo, durante el día deben buscarse en la base de la planta, debajo del rastrojo, o incluso enterradas en el suelo.

Orugas cortadoras 

“El daño comienza con la falta de porciones ovaladas o circulares en el coleóptilo y primeras hojas de la planta”, aclararon desde el INTA. Además, explicaron que es posible encontrar plantas parcialmente cortadas, con la parte aérea pendiendo de una porción de tejido, o totalmente cortadas.

“Cuanto más grande la oruga, más cercano al suelo y más limpio es el corte. Cuando no se pierde por efecto del viento, la parte aérea cortada permanece sobre el suelo en torno a la planta”, aclararon.

Oruga cogollera

“La detección de su presencia comienza con lesiones rectangulares de pequeña longitud (1 - 2 mm) agrupadas en hojas completamente expandidas o en el cogollo. “En plantas con desarrollo anterior a V4, suelen presentarse en el envés de las hojas basales”, resaltaron.

En este sentido, explicaron que a medida que transcurre el desarrollo larval, las lesiones comienzan a ser más alargadas y de mayor tamaño y ya no conservan la epidermis. “Cuando las lesiones en la porción media de la hoja son alargadas y paralelas, el viento con frecuencia corta esas porciones de tejido que unen la parte media y es frecuente encontrar hojas sin su parte apical, en las cuales se evidencia un daño anterior de esta plaga”, comentaron desde el INTA.

Estos insectos también se trasladan entre las plantas. Cuando esto sucede, el daño se evidencia directamente en el cogollo con lesiones grandes e irregulares, que suelen no apreciarse a simple vista desde el exterior, pero aparecen cuando se corta la planta y se despliegan manualmente las hojas del cogollo.

Achyra bifidalis 

Esta orugua de la verdolaga consume el mesófilo de la hoja, generalmente sin dañar la epidermis ni las nervaduras. También, produce lesiones alargadas que siguen la orientación de estas últimas. 

“Cuando el lote cuenta con la presencia de yuyo colorado, las orugas pueden trasladarse al cultivo, aunque la presencia generalizada de lesiones en plantas de maíz por esta especie es infrecuente. El daño se observa como porciones de hoja traslúcida en las cuales la epidermis se mantiene. También puede estar acompañado de tela y deyecciones”, aclararon.

Diabrotica speciosa 

Desde el INTA explicaron que este crisomélido es causante de confusiones en relación al daño ocasionado por la oruga cogollera. “Muchos productores se asombran cuando observan daños durante diciembre y enero en etapas tempranas de maíces Bt que controlan a la cogollera”, aclararon los técnicos.

En este sentido, explicaron que los daños de Diabrotica pueden producirse cuando la hoja aún está plegada y se manifiestan posteriormente como lesiones (generalmente) circulares y paralelas. “Sobre hojas ya desplegadas, produce lesiones similares a las que realiza una oruga de segundo o tercer estadio de cogollera, pero de forma alargada, respetando las nervaduras, en los extremos de las cuales puede haber restos de epidermis”, comentaron.

Tucuras

Estos insectos producen lesiones de gran tamaño, de bordes mayormente irregulares. El informe del INTA señala que el daño se presenta con preponderancia desde los bordes de las hojas, ya que la tucura se posa sobre la hoja y comienza a consumirla desde un borde. 

Tampoco descartaron poder hallarlos en la zona central, cuando el insecto aprovecha un pliegue de la hoja para comenzar a comer. “En todos los casos son lesiones de mayor tamaño que las anteriores y no se observan en etapas tempranas de desarrollo sino cuando el canopeo ya tiene cierto desarrollo”, concluyeron.

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