La fábula de Alberto y Cristina

En el medio de esta interna está la gente, que necesita certidumbre y un poco de paz; pero solo se acuerdan de ellos cuando necesitan su voto

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17deSeptiembrede2021a las09:00

En medio del tembladeral que provocó que la mitad de los ministros pongan a disposición del Presidente su renuncia, el Campo delinea un plan de acción que no agite más el avispero. “Debemos tener responsabilidad en las decisiones que tomemos. No queremos sumar más nafta al fuego que comenzó con el batacazo electoral y sigue con este enfrentamiento interno”, dice un importante dirigente ligado al sector de la carne.   

Lo que sucedió el miércoles es de una gravedad institucional de máximo calibre. Cristina Kirchner, como parte “mayoritaria” de la coalición gobernante si lo pensamos en términos de directorio empresarial, decidió darle un ultimátum al Presidente de la Nación. Todo se centra en dos nombres. Santiago Cafiero y Martin Guzmán. El jefe de todos los ministros y el hombre que se supone (al menos de cara a la negociación con el Fondo) delinea el rumbo económico de la Argentina. Esta fue una jugada extrema de la vicepresidenta que deja aún más debilitado al Gobierno.

Con cruces a través de redes sociales, la dupla presidencial dejó explícitamente expuestas las enormes diferencias que tienen. Pases de facturas, funcionarios apuntados, reuniones privadas que decidieron hacer públicas y temerarias muestras de poder. “Cuando tomé  la decision, y lo hago en la primera persona del singular porque fue realmente así, de proponer a Alberto Fernandez como candidato a Presidente de todos los argentinos y las argentinas". Te elegí yo, dice Cristina. A lo que Alberto (el Presidente) responde: “La gestión de gobierno seguirá desarrollándose del modo que yo estime conveniente. Para eso fui elegido". El Presidente necesita aclarar que el es el Presidente. Así estamos. 

La fábula del escorpión y la rana

“… Un escorpión que deseaba atravesar el rio le dijo a una rana:

            -llévame a tu espalda

            -¿qué te lleve a mi espalda?- contesto la rana- ¡Ni pensarlo¡ Te conozco. Si te llevo a mi espalda me picarás y me matarás.

            – No seas estúpida- le dijo entonces el escorpión. ¿No ves que si te pico te hundirás en el agua y que yo, como no sé nadar, también me ahogaré?…

Los dos animales siguieron discutiendo hasta que la rana al fin fue persuadida. La cargó sobre su resbaladiza espalda, donde él se agarró y empezaron la travesía.

Cuando estaban en medio del gran rio, allá donde se crean los remolinos, de repente el escorpión picó a la rana. Esta sintió que el veneno invadía todo su cuerpo y, mientras se ahogaba, y con ella el escorpión, le gritó:

            -¿por qué lo has hecho? Es irracional….

            -no pude evitarlo- contestó el escorpión antes de desaparecer en las aguas- ES MI NATURALEZA. “

Ustedes decidirán quién es quién en esta fábula. 

En el medio de esta interna está la gente, que necesita certidumbre y un poco de paz. Pero solo se acuerdan de ellos cuando necesitan su voto.   

El urnazo que recibió el Gobierno el último domingo puede leerse de muchas maneras. El mal manejo de la pandemia, la cuarentena eterna, el vacunatorio vip o la fiesta en Olivos. Pero hay una en la que sin dudar, todos coinciden. “Es la economía, compañero”, como tituló el diario oficialista “Página/12” el último martes post resultado electoral. El Campo también se expresó en las urnas y me animo a decir que eso tuvo un peso decisivo no solo en la provincia de Buenos Aires, sino también en el total del país. Según un trabajo de la consultora Synopsis, el resultado electoral en la zona eminentemente agropecuaria (La Pampa, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires sin contar el AMBA (CABA +GBA) Juntos se impuso por más de 20 puntos sobre el Frente de Todos. 

Más de 30 puntos de diferencia 

Los invito a sacar la lupa y hacer una lectura fina de ciertas localidades de la provincia de Buenos Aires netamente agropecuarias. En algunos casos ni siquiera es necesaria la lupa, ya que la diferencia es tan grande que se puede ver a simple vista, aun si usted tiene presbicia. La diferencia fue aplastante en municipios como 9 de Julio, en donde Juntos ganó por 58,13% versus un 20,9% para el Frente de Todos. Estamos hablando de una diferencia del 37,23%.

Balcarce es otro de los municipios en donde Juntos sacó una gran ventaja, con 54,12% de los votos, mientras el Frente de Todos sacó apenas el 20,82%. Una diferencia de 33,3%. En Lobos, Juntos ganó por una diferencia del 30,53%, en Roque Pérez la diferencia a favor de la oposición fue de 30,2% y así podríamos seguir recorriendo la provincia para entender cómo calaron varias medidas -o desmedidas- que tomó el Gobierno desde que asumió esta gestión. 

En la provincia que gobierna el peronista Sergio Ziliotto, La Pampa, también ganó Juntos con el 48,82%, mientras que el Frente de Todos, sin internas, solo logró el 38,16%, en la categoría a senadores. En Santa Fe, la diferencia total fue de casi 10 puntos a favor de Juntos y en Entre ríos y Córdoba el electorado le dio la espalda al oficialismo nacional por más de 20 puntos de diferencia.  

El titular de Synopsis, Lucas Romero, asegura: “Me parece que el resultado electoral, tomando estos datos, es una señal muy contundente respecto a las medidas que tiene que tomar el Gobierno. Ahora queda esperar su reacción. Si el Gobierno intenta reconstruir su vínculo con el sector tratando de recuperar terreno electoral en esta área geográfica del país o le vuelve a dar preeminencia a atender las necesidades de su electorado, sobre todo el del Gran Buenos Aires, que es el que consume carne y no el que la produce”.

Cuatro conflictos con el campo en un año y medio. Acá puede estar la respuesta. 

Desde que asumió Alberto Fernández el 10 de diciembre de 2019 podemos mencionar varias (des)medidas para el sector. La primera fue allá por marzo de 2020, en el inicio de las sesiones legislativas. Allí anunció una suba a la retenciones a la soja de tres puntos porcentuales, llevándola al 33%. El Campo respondió con un cese de comercialización de ganados y granos por cinco días.  

Apenas tres meses después, el 8 de junio de 2020, el mismísimo Presidente (no se pierde una) anunció la expropiación de Vicentin. “En el día de hoy hemos firmado un decreto de necesidad y urgencia que dispone la intervención del grupo Vicentin y estamos mandando una ley del congreso para su expropiación”, dijo casi en cadena nacional. La reacción de la  ciudadanía en defensa de la empresa no se tuvo en cuenta. Movilizaciones en las ciudades santafesinas de Avellaneda y Reconquista con banderazos que llegaron a expresarse hasta en la ciudad de Buenos Aires  con porteños embanderados en “Todos somos Vicentin”, sin conocer siquiera a la empresa. Era más allá de la cerealera. Estaba en juego la propiedad privada y la división de poderes. 

Sigamos poniendo a prueba nuestra memoria. Antes de despedir 2020, cuando estábamos todos con el pan dulce en la boca, el Gobierno decidió cerrar las exportaciones de maíz hasta marzo e intervenir el mercado. Esta vez, le cedió el anuncio al Ministro de Agricultura, Luis Basterra. Quizá fue por la fecha y que ya estaba preparando la fiesta de fin de año en Olivos que a nosotros no nos dejaba hacer. La respuesta del sector fue un paro por 72 horas y el Gobierno decidió dar marcha atrás con la medida.  

2020, y ya mencionamos tres conflictos con el campo. Feliz 2021 querido lector, arrancó un nuevo año y con esto nuevos conflictos. 

Mayo 2021, seguimos en pandemia, y el Presidente le anunció a los frigoríficos que decidió cerrar por 30 días las exportaciones de carne vacuna. Este plazo no se cumplió y el Campo respondió con la masiva movilización del 9 de julio en San Nicolás que todos recordamos. Aunque con algunos cambios, sigue vigente esta medida. La Mesa de Enlace sigue evaluando qué acciones tomar, pero la principal respuesta fueron los votos el último domingo. Por eso es tan sana y maravillosa la democracia. Es el mejor lugar para expresarnos y hacer escuchar nuestra voz.   

“Los errores que hemos cometido los corregiremos. No volveremos a cometer los mismos errores”, dijo el Presidente un par de días después de la contundente derrota electoral en la inauguración de la avenida República Argentina (sí, sí, leyó bien. La inauguración de una avenida) en Almirante Brown. 

Te estamos escuchando Alberto, y todavía tenemos memoria. 

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