Malezas: los consejos de un experto para evitar la “colonización” de plantas invasoras

Martín Marzetti, especialista en el tema, marcó una importante diferenciación para tener en cuenta a la hora de actuar; no “casarse” con un solo herbicida, fundamental

Por
Malezas: los consejos de un experto para evitar la “colonización” de plantas invasoras
09deDiciembrede2021a las17:49

En plagas y enfermedades, es habitual que el uso de productos defensivos se decida en función de umbrales. Es decir, dependiendo de la incidencia y severidad de las infestaciones que estén sufriendo los cultivos, se definen los momentos y dosis de aplicación.

En las malezas este concepto no se emplea, pero para el asesor Martín Marzetti debería practicarse también, enfocándose en qué tipo de especies sean las que hay que combatir: si unas que ya tenían presencia en el lote u otras que llegan por primera vez.

“Si son malezas que no estaban en el lote y las vemos ingresar en cabeceras, primeras plantas o manchones pequeños, hay que erradicarlas de entrada. El umbral allí es cero: no tenemos que dejar que continúen y colonicen los lotes”, explicó Marzetti durante el 16° Encuentro de Monitoreo y Manejo de Plagas, Enfermedades y Malezas, organizado por Halcón Monitoreos en el Quórum Hotel de la ciudad de Córdoba.

Distinto es el caso cuando se trata de especies ya “naturalizadas” en los lotes. En torno a esas circunstancias, Marzetti señaló que se pueden pensar umbrales más altos y aseveró: “En esos casos ya tenemos que aprender a convivir, no enloquecernos para que no quede ninguna malezas, porque el costo termina siendo muy alto y también el impacto ambiental”.

Malezas y tratamientos

En el caso de que aparezcan estas nuevas malezas que generan un peligro para la producción, Marzetti graficó, con metáfora mediante, que deben aplicarse prácticas “quirúrgicas” para su erradicación.

En detalle, sugirió: “Apenas las veamos aparecer, hay que usar herramientas para quitarlas una por una, ya sea con una mochila a mano, con una azada, con maquinaria o bien con las tecnologías más modernas de aplicaciones selectivas que únicamente arrojan el herbicida cuando escanean y detectan la maleza”.

En efecto, según el experto, se evita al máximo posible el riesgo de que la colonización avance y haya que terminar con controles totales; es decir, debiendo aplicar en cada campaña herbicidas de manera generalizada en todos los lotes enteros.

Por otro lado, en relación a las especies que ya tienen antecedentes en los lotes, la apuesta también es a ser “quirúrgico” en las decisiones para evitar uno de los peores males que hubo en los últimos años: la multiplicación de casos de tolerancia y resistencia a distintos principios activos, como consecuencia del mal uso y abuso de algunos tratamientos químicos.

En ese sentido, Marzetti precisó: “El peor error que muchas veces cometemos es ‘casarnos’ con un herbicida. Por más que sea la mejor ‘pareja’ que encontremos para combatir a una maleza, hay que seguir combinándolo, rotándolo con otro producto, usándolo en otro lote, o no repitiéndolo año tras año”.

Para el especialista ese dato es clave, sobre todo cuando aparecen nuevos herbicidas que tienen excelente control, pero que si se extiende su utilización sin criterio, terminan perdiendo ese poder.

Finalmente, Marzetti sentenció: “Tenemos que usarlos estratégicamente, combinados con otras prácticas tanto químicas como culturales, como por ejemplo los cultivos de cobertura o labranzas puntuales en algunos casos específicos. Incluso se deben tener en cuenta aquellos productos que quizás sean menos eficaces, pero contribuyen a la estrategia de control y permiten reducir la presión de selección”.

Temas en esta nota