¿Cómo impactaron las lluvias de febrero en la soja y el maíz?

Las precipitaciones del segundo mes del año trajeron alivio, pero existe un punto clave que será determinante para medir los resultados de los cultivos

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¿Cómo impactaron las lluvias de febrero en la soja y el maíz?
14deFebrerode2022a las17:09

El inicio de febrero y sus lluvias trajeron algo de alivio para la soja y el maíz, que por las sequias y el calor se acercaban a una nota de aplazo, como la que tuvieron los alumnos que debieron ir a rendir examen en el segundo mes del año.

Y se sabe que en el campo, los cultivos rinden examen de manera frecuente: los monitoreos realizados por asesores y técnicos buscan establecer las condiciones en que están los lotes, con el fin de reforzar alguna falencia y que la campaña termine con una aprobación.

La sequía y la ola de calor que tuvieron lugar a principios de enero complicaron el ciclo estival y lo pusieron al borde del aplazo. Pero llegó el aliciente: las lluvias que se extendieron por gran parte del país, elevaron la nota que los agrónomos les ponen a los cultivos para calificar su situación.

En ese sentido, Macarena Rossi, técnica comercial del semillero Stine, dio su mirada sobre lo sucedio en el sudeste de Buenos Aires. En esa región la sequía no fue tan grave como en la zona núcleo, pero sí hubo un déficit de lluvias y el panorama podría haberse complicado más si no hubiera sido por las precipitaciones.

Una clave fundamental

Rossi analizó el panorama actual y subrayó: “Una clave que se está viendo en esta temporada es la diferencia entre los que hicieron buenos manejos agronómicos, en materia por ejemplo de cultivos antecesores o de fertilización, en relación a los que no lo hicieron. Kilos en general se van a perder, porque muchas sojas y maíces estaban en floración cuando ocurrió la ola de calor, pero quienes hicieron un mejor manejo lo sufrirán menos”.

Además, desde Stine destacaron que el panorama es mejor para siembras tardías o de segunda porque la floración ocurre en febrero, aunque también depende de que haya nuevas lluvias y que no regresen las temperaturas extremas.

En tanto, Rossi afirmó que, por ejemplo en el caso de los híbridos de Stine, un aspecto diferencial es que hay líneas desarrolladas en Estados Unidos, y ya adaptadas a nuestras tierras, y que otorgan alta tolerancia a situaciones de estrés. “Son plantas de porte más bajo y angosto, crecen de manera erecta, por lo que captan mejor la luz solar y son más eficientes en el uso de agua, lo que les permite manejar mejor las situaciones de estrés”, comentó.

Además, cabe destacar que las mencionadas incluso soportan altas densidades: pueden reducir el consumo de agua, sin perder potencial de rinde.

¿Qué pasa en la zona centro?

En lo que respecta a la situación en Córdoba, el técnico comercial de Stine Semillas en el centro-norte de esa provincia, Pablo Pistone, describió que “los híbridos que más estaban sufriendo eran los ciclos cortos, pero con las lluvias se recuperaron muy bien y van a estar muy competitivos”.

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