Maizar 2022: el ejemplo del iPhone de Pedro Vigneau para graficar uno de los reclamos del agro

El complejo maicero aportaría este año al país un valor agregado récord de US$ 17.400 millones

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Maizar 2022: el ejemplo del iPhone de Pedro Vigneau para graficar uno de los reclamos del agro
28deJuniode2022a las10:38

"Hoy, la producción mundial fluye mediante cadenas globales de valor. ¿Dónde se fabrica el iPhone? Podemos decir que se piensa en Sillicon Valley y se ensambla en China, pero tiene componentes de más de 30 países, que así estimulan sus virtudes, y esto alimenta el comercio exterior", destacó Pedro Vigneau, presidente de Maizar, durante la apertura del Congreso anual.

Maizar 2022, el reclamo de la cadena

"Nuestra producción se ve afectada por varias cuestiones que todos aquí conocemos: los derechos de exportación; la brecha cambiaria; la demora en actualizar la Ley de Semillas de 1973; las alícuotas de importación a fertilizantes; la falta de dólares para los insumos que deben traerse del exterior; los saldos técnicos de IVA; la escasez y aumento de precios del gasoil. No obstante, agradecemos las gestiones del Gobierno en cuanto al protocolo de Rotterdam, que nos permite seguir contando con moléculas probadas y muy utilizadas en nuestro sistema productivo", indicó Vigneau durante el Congreso Maizar 2022.

Respecto de lo económico, el complejo maicero aportaría este año al país un valor agregado récord de US$ 17.400 millones, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, y es el 2° mayor generador de divisas por exportaciones, de acuerdo con el INDEC. "Con los estímulos adecuados, esta cadena puede tener un crecimiento exponencial, y crear mucho más desarrollo federal, porque la transformación del maíz tiene sentido económico, ambiental y social si se produce al lado del lote, de modo de no agregar más huella ambiental", reclamó Vigneau.

El productor y ex presidente de Aapresid aclaró que el diagnóstico actual de la producción guarda relación con otro problema, que es que el 75% del maíz argentino se exporta en grano, sin procesar, cuando en Estados Unidos y Brasil, los otros dos grandes exportadores mundiales, la proporción es casi inversa. 

Además, la demanda para las cadenas de maíz y sorgo se muestra sólida: "La población no para de crecer mientras aumenta su poder adquisitivo, lo que produce una migración de hábitos de consumo que estimula la demanda de nuestros productos".

Vigneau también remarcó que el conflicto armado que desató Rusia hace que muchos países estén repesando y buscando descentralizar su política de provisión de alimentos, lo que genera una oportunidad grande para países como Argentina, miembros del selectísimo club que puede exportar alimentos. Y, si bien el problema del cambio climático quedó desplazado por las consecuencias del conflicto bélico, cuando este se resuelva va a volver con más fuerza.

"En lo que va de este siglo, América latina pasó al primer puesto como exportador neto de alimentos, con cerca del 45% del comercio mundial, seguida de Norteamérica. La gran mayoría de los alimentos del mundo se producen entre los meridianos 40 y 140 longitud oeste, es decir, en nuestro continente. Tenemos una oportunidad inmensa, pero también una responsabilidad equivalente en cuanto a la seguridad alimentaria global", explicó.

"Es hora de apostar al desarrollo del país sobre nuestra producción sostenible, que es bien sólida. Podemos contribuir para disminuir fuertemente ese 40% de compatriotas que está en situación de pobreza, algo que nos duele y avergüenza. Tenemos una producción sumamente eficiente, con una de las menores huellas ambientales del mundo: lo demostró nuestro bioetanol de maíz, que tiene una huella 72% menor que la de la nafta europea, y existen otros trabajos en el mismo camino, como el que presentó recientemente el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA). Cada vez más lo ambiental se vuelve una licencia para operar, y trabajamos para demostrar que cumplimos con creces", concluyó.

El rol del maíz

En Maizar 2022 se destaca que la ccadena se sustenta en los tres pilares del Desarrollo Sostenible: el social, el ambiental y el económico. En cuanto al social, de acuerdo con datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cadena maicera genera unos 730.000 puestos de trabajo, incluso, como dijimos, exportando tres cuartas partes como grano.

"¿Se imaginan cuántos más empleos podrían generarse si se industrializara más en el país?", preguntó Vigneau. "Podemos producir más de lo que ya se produce, como forraje para generar proteína animal, múltiples insumos para las industrias de alimentos y bebidas y otras, alcohol sanitizante y en gel, artículos de higiene personal y cosmética, bioetanol para combustible, pero también suelas de zapatillas, neumáticos, bioplásticos, tintas, telas (como el traje que hoy tengo puesto) y mucho más. En el mundo existen más de 600 productos basados en maíz, que reemplazan cantidad de productos derivados del petróleo, y por eso son más renovables y sostenibles. Tenemos mucho para crecer en la Argentina, aumentando la cantidad de lo que ya transformamos, así como agregándole valor al maíz con nuevos productos", respondió.

En cuanto a lo ambiental, la cadena se vale del sistema productivo en siembra directa, que preserva los suelos mediante la no remoción y garantiza un mejor aprovechamiento del agua. Y tiene, como cabeza de rotación, al maíz y al sorgo, que son plantas de carbono 4, con mayor eficiencia fotosintética, es decir que producen más biomasa y son más eficientes en el uso del agua. Por esto, son una herramienta clave para solucionar el problema de volver a llevar al suelo el carbono que la humanidad está liberando a la atmósfera a través de los combustibles fósiles. Además, nuestros productores son altamente informados, conscientes de los temas ambientales, y el 92% de ellos utiliza herramientas digitales, de acuerdo con la reciente encuesta del INTA Manfredi. 

También se destacó el papel del sorgo, cultivo que a veces soslayamos en los discursos, que está llevando a cabo un excelente trabajo. Gracias a la gran demanda china, hoy tiene un muy buen precio internacional. "Esta mejor rentabilidad está empujando su recuperación en nuestro país a pasos acelerados, con un potencial enorme para crecer y expandirse, sobre todo en las dos terceras partes de nuestro territorio que son áridas y semiáridas. Y, probablemente, esto estimule el desarrollo de variedad de proyectos, como los valiosos alimentos sin gluten", indicó Vigneau.

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