Claves para el manejo de la isoca bolillera y el umbral de acción: recomendaciones para la soja

Esta plaga es una de las que más afecta a la oleaginosa; además, se suma la sequía que aumenta las posibilidades de pérdidas de rendimiento

Por
Claves para el manejo de la isoca bolillera y el umbral de acción: recomendaciones para la soja
02deNoviembrede2022a las13:35

La isoca bolillera es una plaga que afecta a la soja y que, en una campaña con sequía, la situación se agrava. La Red de Manejo de plagas (REM) de Aapresid destacó las claves para el manejo y el umbral de acción.

El informe de Aapresid señaló que la particularidad de esta especie es que pertenecen al suborden de polífaga, que significa que se alimenta de diferentes partes de la planta. De esta manera, el insecto puede actuar en las diferentes etapas del ciclo de cultivo.

En este sentido, el ingeniero agrónomo y docente de la cátedra de zoología en FAUBA, Diego Álvarez, abordó las particularidades de la isoca bolillera. Esta plaga puede presentar hasta seis generaciones y, además, puede pasar como huésped de otros cultivos.

Los daños se pueden observar en diferente medida, pero en la etapa reproductiva del cultivo ya afecta de manera directa. “Se observan cortes en la base de las inflorescencias provocando su caída, ingesta de vainas entre R3 y R4 y, en R5, consumo directo de los granos mediante perforaciones en las vainas”, destacó el informe.

Por este motivo es importante conocer el umbral de acción. Aapresid remarcó que la bibliografía es amplia y con valores diferentes, por lo que no existe una única regla.

Alvarez remarcó la existencia de una íntima relación entre el cultivo y la plaga. En este punto, manifestó que se observa cuando la tasa de crecimiento del cultivo cae y es cuando comienzan a observarse los mayores daños. 

Acá es donde entran a jugar factores como la sequía: esta genera un estrés en el cultivo y una caída en su tasa de crecimiento. A este punto, aún niveles bajos de presencia de la plaga pueden ser suficientes para generar daños importantes”, aclaró el ingeniero agrónomo.

Claves de manejo

El informe de Aapresid destacó que se deben usar todas las herramientas al alcance como: el monitoreo, el uso de biotecnologías y el control químico. En determinados casos puede requerirse el uso de algunos insecticidas, ya que gran parte del éxito sobre el control es lograr una buena calidad de la aplicación además de la correcta elección del activo. 

Alvarez señaló: “Los principios activos recomendados para cada momento de aplicación, advirtiendo que el principal parámetro a la hora de realizar una aplicación de calidad es proteger la gota de la evaporación, teniendo en cuenta que las aplicaciones se realizan durante meses de altas temperaturas y menor humedad”.  Por último, destacó la importancia del monitoreo, medir defoliación, conocer la escala fenológica del cultivo y el ciclo biológico de la plaga.

Temas en esta nota

Cargando...