Almacenamiento de granos: recomendaciones para prolongar el tiempo

La humedad y la temperatura son dos aspectos a tener en cuenta; cómo usar la refrigeración artificial

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Almacenamiento de granos: recomendaciones para prolongar el tiempo
02deEnerode2023a las07:38

Tras la cosecha, el almacenamiento de los granos es una etapa clave para resguardar el cultivo. De esta manera, conocer cómo prolongar el tiempo es importante.

Para este punto, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) publicó una serie de recomendaciones. En este sentido, el informe señaló que la temperatura y la humedad son dos factores claves a tener en cuenta. 

Además, señaló las posibilidades que existen para refrigerar o airear de manera eficiente. “Si la humedad del grano es mayor a la humedad de recibo, secar es la principal herramienta. Otro factor importante sobre el cual actuar es la temperatura del granel. Esta práctica es de fundamental importancia, ya que los hongos y, particularmente, los insectos son sensibles a la temperatura”, explicó Rubén Roskopf, profesional del INTA Paraná.

Además, comentó que por debajo de los 17 °C se limita notablemente el desarrollo y reproducción de la mayoría de las especies plaga. De esta manera, habrá un menor desarrollo de las poblaciones de insectos y su daño sobre el grano.

Para Roskopf, la propia respiración de los granos almacenados aumenta con la temperatura, siendo que cada 4 a 5 °C de aumento de la temperatura se duplica la tasa de respiración. “Un aumento en la temperatura y la humedad tendrá como consecuencia un incremento en la actividad metabólica, que se reflejará en un menor tiempo de almacenamiento por pérdida de peso y calidad del grano”, aclaró.

Disminuir la temperatura

Una práctica para enfriar los granos es usar un equipo refrigerador que acondicione el aire del ambiente. De esta manera se aplica a los granos almacenados y se baja la temperatura de los granos.

Sin embargo, esta práctica demanda un gran consumo de energía eléctrica. “Para realizar este proceso, se debe contar con una adecuada instalación eléctrica para satisfacer el consumo eléctrico, ya que una unidad con capacidad promedio de refrigeración de 300 toneladas por día tiene un consumo aproximado de 45-50 kilovatio por hora”, detalló Roskopf.

El especialista también comentó que los equipos pueden ser desplazados dentro de la planta de silos o compartirlo entre plantas. Para conectar el equipo al silo, normalmente se retiran los ventiladores y se conecta la unidad de refrigeración a los conductos de aireación a través de una manga aislada.

“Si bien los equipos pueden funcionar sin limitaciones climáticas, incluso durante una lluvia, la eficiencia de trabajo es mayor con baja temperatura ambiente y durante la noche”, sostuvo. 

Roskopf destacó el costo de regular la temperatura de manera artificial y explicó que este valor depende del consumo de energía. Los ensayos realizados por el INTA reportan consumos que van de los 2,5 a 4,1 kWh/t refrigerada.

El especialista ejemplificó que disminuir la temperatura de 1000 toneladas de maíz desde 30 a 15°C demandará el consumo aproximado de 3300 kWh. “Con estos consumos y el valor del kW de energía local, cada planta puede calcular el costo de enfriar un silo. Los consumos de energía disminuyen en regiones de menor temperatura ambiente y aumentan con menor temperatura final del grano y granos más secos”, puntualizó.

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