Murió el último habitante del pueblo rural que quedó bajo el agua en 1985

Pablo Novak tenia 93 años y fue nombrado Embajador Cultural y Turístico del distrito

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Murió el último habitante del pueblo rural que quedó bajo el agua en 1985
22deEnerode2024a las12:16

Murió Pablo Novak, el último habitante de Epecuén.  Un pueblo rural del oeste de la provincia de Buenos Aires que en 1985 sufrió una inundación y se convirtió en un atractivo turístico a nivel mundial. Novak nació en 1930 y  dedicó gran parte de su vida al lugar que lo vio crecer. Experimentó los cambios de lugar y contrajo matrimonio y formó una familia.

Murió Pablo Novak, el último habitante de Epecuén

La muerte de Pablo Novak, el último habitante de Epecuén, a los 93 años dejo un vacio en la historia del pueblo. Pablo Novak, quien desempeñó el papel de custodio y guardián de este legado mítico, fue distinguido como Embajador Cultural y Turístico del distrito en enero de 2020. Su vida solitaria se vio marcada por más de tres décadas de residencia en distintos ranchos, desplazándose con sus chivos y vacas por los campos cercanos, casi en la entrada a la Patagonia, junto a las ruinas de lo que fue un apocalipsis para Epecuén.

“Nací acá y quiero vivir lo que me queda de vida en mi casa. Y si me toca morir, quiero que sea en Epecuén. Yo vi nacer y morir a la Villa, ahora me ha tocado quedarme solo”, decía en una nota pubicada por La Nacion.

Con diez hijos, veinticinco nietos y nueve bisnietos, Novak encarnaba la memoria viva de un capítulo en la historia de la región. La inundación de 1985 lo obligó a abandonar su lugar y trasladarse al al célebre Matadero del arquitecto Francisco Salamone, a 10 minutos de Epuquen. Sin embargo, en 1990 encontró refugio en una casa semiabandonada que logró resistir a las aguas del lago por unos metros.

 

 

 

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