Jorge Malatini, la “leyenda” del aire: desde los 12 cerca de los aviones, nunca tomó alcohol, su primer trabajo fue en el campo y cuenta cómo es tener "una sola oportunidad siempre"

Con el pasar de los años se convirtió en una leyenda de las acrobacias aéreas, pero su carrera va mucho más allá; ya tiene 32 mil horas de vuelo y cuenta las claves del éxito

Jorge Malatini, la “leyenda” del aire: desde los 12 cerca de los aviones, nunca tomó alcohol, su primer trabajo fue en el campo y cuenta cómo es tener "una sola oportunidad siempre"
21deFebrerode2024a las12:47

“Lavando aviones y barriendo hangares”, es como describe Jorge Malatini, oriundo de Carlos Casares, el inicio de lo que luego fue su pasión: hacer maniobras acrobáticas aéreas. Pero es mucho más que solo eso. Tiene 15.000 horas de vuelo en línea aérea y como 17.000 en aviones de otro porte. En total, 32.000 horas de vuelo. "No vuelo arriba de la cabeza de la gente", aclara sobre los shows.

La historia de Jorge Malatini: el piloto de las acrobacias aéreas en las ferias de agro

Con apenas 9 años, en el año 1966, Jorge Malatini descubrió el amor por los aviones y, con el pasar de los años, se convirtió en una leyenda de acrobacias aéreas que deslumbra en gran parte del país y en las principales muestras de la agroindustria. Lo hace con su avión Pitts-S1-11b de 300 caballos de fuerza que puede alcanzar los 300 kilómetros por hora en crucero, una maxima de 400 kilometros en picada, puede subir verticalmente hasta los 600 metros de altura y  soporta una carga de 10 G de fuerza de gravedad. 

Malatini empezó a incursionar en la acrobacia aérea a los veinte años en Carlos Casares, localidad en donde nació, y ya lleva más de cuatro décadas conquistando el cielo.

A los 12 años, en 1969, se desempeñó como banderillero de aeroplicación. Pero su primer trabajo de formal fue a los 18 cuando una empresa le otorgó la oportunidad de trabajar como piloto para aeroaplicación en los campos de la zona. Fue el trabajo que le permitió financiar su primer curso para piloto comercial.

“Me recibí del primer curso con 18 años. Mi primer trabajo fue realizar aplicaciones de fitosanitarios en el campo y con lo que trabajé pagué mi primer curso para piloto comercial”, recuerda Jorge Malatini a Agrofy News.

A los 20 años, luego de completar el curso de piloto comercial, se dedicó a traer aviones de un solo motor desde Estados Unidos, tarea que requería habilidad y destreza ya que se tardaban 84 horas netas de vuelo en promedio. Para lograrlo, Malatini dividía el vuelo en etapas de entre 10 y 15 horas. Cabe señalar que, por ese entonces, no había GPS.

En 1980 ingresó a Aerolíneas Argentinas como piloto comercial, donde simultáneamente desarrolló su pasión por las acrobacias aéreas y, entre vuelos,  se capacitó durante más de siete años en los Estados Unidos.

  

Malatini adquirió su primer avión para realizar aplicaciones agrícolas en 1983, un servicio que continúa ofreciendo hasta la fecha.

En febrero de 1986, comenzó a incursionar en el mundo de la acrobacia aérea para, al año siguiente, unirse al campeonato de acrobacia. Desde entonces, participó en varios torneos y  se consagró campeón en el año 1988, 90 y 91.

“Formaba parte de un grupo de pilotos llamado Centro de Vuelo Artístico. Era el primer equipo civil de acrobacia aérea en Argentina. Nos dedicamos a realizar exhibiciones y espectáculos aéreos en diferentes lugares de Argentina”, cuenta Malatini.

Malatini también participa en numerosos eventos, incluyendo la apertura de carreras como el Turismo Carretera, TC2000, Top Race, MotoGP, Enduro del Verano y el Dakar en Argentina y la pertura del really mundial. Como anécdota, durante ocho años fue acompañante de Marcos Di Palma. También hizo acrobacias cuando la Formula 1 corrió en Argentina.

Este año, Malatini cumple 25 años volando en la costa argentina, desde San Clemente del Tuyú casi hasta Necochea. Hace tres años forma parte de la escuadra de Red Bull, algo que solo lograron ocho pilotos a nivel mundial. De esta forma, Malatini representa a la marca en Sudamérica.

Hasta 2009 fue piloto comercial de la línea de bandera y, en la actualidad, continúa realizando exhibiciones aéreas por todo el país, utilizando tanto su propio avión como así también uno que representa a nivel internacional.

"En la costa hago un 20% de lo que el avión puede hacer y lo que yo puedo rendir, y en las exposiciones un 40%", señala.

¿Qué es el humo blanco que se ve en las maiobras acrobáticas? "Es un aceite coadyuvante mineral inocuo que se coloca en el escape para marcar maniobras, para que la gente vea lo que hiciste".

"Lo que yo hago está todo preparado y elaborado, con los casi 37 años en los que vuelo profesionalmente no tuve errores, tengo una sola oportunidad siempre", revela y agrega: "Nunca tomé alcohol ni fumé, jamás". "Es una condición de casualidad que me sirvió mucho", resalta.

Además de la disciplina y el entrenamiento, Malatini destaca que para ser un piloto ejemplar es fundamental tener una conciencia situacional. Es decir, estar plenamente ubicado en tiempo y espacio durante cada vuelo. “Esta habilidad le permite anticiparse a situaciones de riesgo y tomar decisiones informadas para garantizar la seguridad”, explica. "Aunque haga tres vuelos en un día, son tres vuelos diferentes", ejemplifica.

Priorizando siempre la seguridad, Malatini mantiene una carrera profesional durante más de 40 años y no deja nada librado al azar. "Hay que saber adónde cortar la cadena de errores". "Tener que tener un liderazgo adecuado y capacitaciones para gestionar la amenaza y el error", resalta.

“Los accidentes no son la falta de entrenamiento sino la falta de cuidado. La experiencia es algo que no se compra, se adquiere, pero también hay que saber decir hasta cuándo”, concluye el experto del aire, adelantando que volará hasta que el cuerpo le diga basta. "Tengo gente alrededor que me dice cuál es el límite", añade.

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