Produce árandanos, frutillas y maracuyá y apuesta a certificar procesos para ingresar a nuevos mercados
"Nacimos con el chip de certificar los procesos. No solamente respecto a la producción, sino también en lo que hace al cumplimiento de cuestiones sociales", explica Francisco Estrada
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Francisco Estrada es ingeniero agrónomo nacido y criado en el campo y es uno de los fundadores de King Berry, una empresa tucumana dedicada a la producción y exportación de arándanos, frutillas y maracuyá.
“La producción de arándanos se concentra principalmente en Tucumán, en la zona de Concordia y alrededores y, en menor medida, en Corrientes. Es un cultivo perenne, ya que se trata de un arbusto que se planta una sola vez hasta que uno decide cambiar la planta. Su fruto se destina principalmente a exportación, aunque en los últimos años ha habido un crecimiento importante del mercado interno”, explica Francisco.
Con el foco puesto en las certificaciones para poder ingresar a los mercados más exigentes, King Berry apuesta a una producción sustentable, que, además, contempla la gestión responsable de los envases vacíos de fitosanitarios.
Para King Berry, la certificación no solo abarca aspectos productivos, sino también el cumplimiento de normativas sociales y ambientales. “Nuestra empresa nació con el chip de certificar los procesos. Estos estándares nos preparan para participar en los mercados más exigentes, que prestan mucha atención a estas cuestiones. Además, creemos que trabajar de manera sustentable es lo que nos permitirá a nosotros y a las futuras generaciones seguir desarrollando nuestra labor en el largo plazo”, afirma Estrada.
Uno de los aspectos más importantes de las certificaciones es el enfoque en la sostenibilidad se trata de la gestión responsable de los envases vacíos de fitosanitarios. “Todo lo que uno hace está registrado en un manual de procedimientos, auditado por una certificadora externa. Esto le asegura a quien compra nuestros productos que estamos cumpliendo con todas las normativas. Si uno no le da un destino seguro a los envases vacíos de fitosanitarios, según la normativa vigente, está afectando el ambiente, la salud de las personas y de los animales”, explica uno de los socios de King Berry.
“Si los envases vacíos no se manejan correctamente, pueden ser utilizados como recipientes de agua, lo que pone en riesgo la salud de las personas y los animales”, destaca Estrada y agrega que la responsabilidad que conlleva la producción agropecuaria en un mundo cada vez más consciente de los desafíos ambientales.
