El productor récord que saltó desde la estratósfera a 300 km/h: le da más vértigo sembrar y cuenta cómo Guillermo Moreno terminó con su sueño de ser ganadero

"Te puedo asegurar que hay veces que me da más vértigo ir a sembrar el campo y gastar un montón de plata que saltar de la estratófera", cuenta Marcelo Vives, uno de los argentinos que batió el récord de salto en alto

El productor récord que saltó desde la estratósfera a 300 km/h: le da más vértigo sembrar y cuenta cómo Guillermo Moreno terminó con su sueño de ser ganadero
18deSeptiembrede2024a las10:15

Marcelo Vives y Alejandro Montagna son dos argentinos que batieron el récord de salto nocturno al tirarse de un avión a más de 13.000 metros de altura y a más de 300 kilómetros por hora.

"Fue lindo, divino, nos encantó", cuenta a Agrofy News Marcelo Vives (51), que también es productor agropecuario de Clason, una localidad ubicada en el noroeste del departamento Iriondo, provincia de Santa Fe. "Te puedo asegurar que hay veces que me da más vértigo ir a sembrar el campo y gastar un montón de plata que saltar de la estratófera. Es así, es increíble", aclara.

¿Cómo batieron el récord de salto en paracaídas?

El objetivo de batir el récord de salto en paracaídas de Alejandro Montagna y Marcelo Vives comenzó a tomar forma un año atrás. "Trabajamos mucho para este proyecto. Armamos el mejor equipo que se puede armar en el mundo, tenemos el mejor avión, y el único capaz de subir a la estratófera y abrir la puerta", contó Montagna, empresario, antes del vuelo.

El avión partió desde el aeródromo WTS, cercano a Memphis, en Tennessee, Estados Unidos, y la puerta se abrió a 13.018 metros de altura, con una temperatura de -62 C y una sensación térmica aún más baja.

"Para que te des una idea, un avión comercial normal de pasajeros vuela hasta 11.000 metros, nosotros fuimos tres kilómetros más arriba", contó a Agrofy News Live.  "Me gustó el paracaidismo desde la infancia", agregó.

Antes del salto, se quedaron unos 60 minutos sentados quietos en el avión respirando oxígeno puro: "Es la única forma de eliminar nitrógeno de la sangre y evitar embolias por síndromes de descomprensión a gran altitud". Luego del salto, Marcelo lo abrió a los 2000 metros y Alejandro a los 1500. También los acompañó un camarógrafo norteamericano, Tylor Flurry, especialista en saltos de gran altitud.

Marcelo Vives contó que hace 28 años que es paracaidista y tiene más de 7500 saltos: "Fue algo muy groso, de todos los saltos que tengo es uno de los más grosos. Y se suma toda la incertidumbre, que en realidad no era incertidumbre porque nos habíamos preparado para eso". Cabe señalar además que es el octavo récord mundial de Marcelo, aunque ninguno de los otros fue de altura, sino más relacionados a las formaciones (cantidad) de paracaidistas.

"Teníamos unos dispositivos que son como unos altímetros que los llevas en el casco y cuando llegas a tierra lo entregas. Te da todos los datos del vuelo", describe. "El cámarografo conocía el lugar y nos hizo señas de que había identificado la zona. Teníamos un plan B si nos hacia la seña de que no veía la zona. Pero no hizo falta. fueron muy profesionales los pilotos y el dueño del avión, que hizo todos los cálculos. Nos dio la orden de saltar en el momento justo", agregó.

Marcelo Vives: la relación con el campo y el paracaidismo

Oriundo de San Genaro, Santa Fe, Marcelo Vives (51) produce soja, trigo y maíz en la zona de Clason, sobre la ruta 34. Son unas 270 hectáreas las que siembra y asegura que le da más vértigo invertir para producir que saltar desde la estratósfera. "Estamos con lo justo", señala y agrega: "Tenemos esperanza en este Gobierno, es más alentador el panorama".

"El clima parece que va a ser un año Niña, y venimos aterrados del anteaño pasado que fue una catástrofe. Estamos todos los productores con el corazón en la boca", describe.

Marcelo es hijo de productores agropecuarios. Su padre vendió un tambo en los lotes en donde el ahora produce, y el arrancó con ganadería hasta que también decidió vender: "En la época de Guillermo Moreno me cansó, me hartó y vendí todos los animales que tenía porque era inviable. Como hobby tenía el paracaídismo, si quería seguir teniendo animales, entre los dos hobbyes me fundía. Uno tuvo que volar y no fue el paracaidismo".

"En gobiernos anteriores, ser productor agropecuario hasta parecía que éramos enemigos de la sociedad. Algo que no es así. Hicieron todo lo posible para poder arruinarnos. A mi me gustaba mucho la ganadería", agregó en Agrofy News Live. "A mi me gusta más tener animales que sembrar soja, pero tuve que tomar una decisión", remarcó y dijo que su sueño en el futuro es volver a tener animales.

Al mismo tiempo, destacó que Javier Milei no los declara como enemigos: "Al contrario". "Va a hacer lo que puede, nos irá tirando un centro a medida que pueda, del solo hecho de que no considere al campo un enemigo nos da una buena esperanza", comentó.

"A mi hijo lo voy a hacer estudiar, el campo ya lo tiene así que haga otra cosa", cuenta a Agrofy News.

¿Cómo nació la relación con el paracaidismo? "De muy chico, a los 21 años hice mi primer salto. Siempre me gustó. Siendo un niño vi un paracaidista en Marcos Juarez y yo dije quiero ser eso. Recuerdo de irnos de vacaciones a Córdoba, y en la ruta en el trayecto a Carlos Paz entrenaban los paracaidistas militares. Un día fui hice un curso y nunca más lo dejé. Soy instructor, aunque ahora no estoy dando. Con un amigo y socio tuve la zona de salto en Rosario y la vendimos a otros paracaidistas que eran alumnos nuestros", repasa.

"Me encanta mi actividad de productor y mi hobby que es el paracaidismo", concluyó.

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