Humanos vs. máquinas en el pronóstico para el agro: qué puede pasar hasta mediados del 2025

Las últimas actualizaciones de cada uno de estos pronósticos se viene evidenciando una importante diferencia

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Humanos vs. máquinas en el pronóstico para el agro: qué puede pasar hasta mediados del 2025
27deDiciembrede2024a las10:15

La Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) repasó que, a mediados de diciembre de 2024, persisten condiciones de ENSO (el Niño-Oscilación del Sur) neutrales en el Pacífico ecuatorial: "Es decir, tanto los indicadores oceánicos como los atmosféricos permanecen en un estado de ENSO neutral".

A partir del estado actual, se generan a nivel internacional dos tipos de pronóstico:

  • PRONÓSTICO DE CONSENSO (CPC): El pronóstico oficial de probabilidad del ENSO del CPC, basado en un consenso de los pronosticadores del CPC y del IRI. Utiliza el criterio humano además de los resultados del modelo.
  • PRONÓSTICO BASADO EN MODELOS (IRI): Un pronóstico de probabilidad de ENSO puramente objetivo, que utiliza como entrada las predicciones de los modelos numéricos. No utiliza ninguna interpretación o juicio humano.

De esta forma, en las últimas actualizaciones de cada uno de estos pronósticos se viene evidenciando una importante diferencia en cuanto a la probabilidad asignada a la ocurrencia de una fase La Niña en el verano 2024-2025.

La última Perspectiva ENSO oficial del CPC (publicada el 12/12), predice una clara preferencia por La Niña durante el verano de 2024/2025, asignándole un 72% de probabilidad en el trimestre diciembre-enero-febrero (DEF en el gráfico, línea azul).

Más adelante prevé un retorno al estado neutral al ENSO durante el otoño de 2025.

La predicción de ENSO del IRI (publicada el 19/12) pronostica probabilidades ligeramente mayores (59%) de condiciones de ENSO neutrales para diciembre enero-febrero de 2025. La probabilidad de La Niña alcanza apenas un 41% en ese trimestre (DEF en el gráfico, línea naranja). Según este pronóstico, se espera que las condiciones de ENSO neutrales persistan hasta el invierno de 2025.

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Lluvias en Argentina, con impacto en el agro

Un informe de Marina Barletta, Florencia Poeta y Cristián Russo, de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), destaca que la primavera 2024 dejó una gran recuperación hídrica ante un invierno riguroso y seco.

"Las reservas hídricas en el suelo hoy no son un problema, pero los indicadores no son tan positivos para enero 2025", alertan.

A corto plazo, en la madrugada del miércoles 1 de enero, se esperan precipitaciones en el oeste de la zona GEA (región núcleo), que se irán generalizando con el correr de las horas.

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“Probablemente, la provisión pluvial de enero se encuadre más por debajo de lo normal que por encima”, dice el consultor de la BCR, Alfredo Elorriaga.

¿Lo malo de la primavera 2024? La recuperación hídrica no llegó a todos por igual y hubo numerosos eventos de tiempo extremo

"La diferencia entre el norte y el sur de la región núcleo es de 100 a 150 mm. Por eso, hay maíces en floración y sojas con síntomas de falta de agua en el norte de Buenos Aires. El otro problema son los eventos de tiempo extremo", destaca la BCR.

El consultor Elorriaga dice que “se ha multiplicado la frecuencia de los eventos de clima extremo. Vientos intensos, tornados, granizo y una inusual caída de agua en cortos periodos de tiempo que han causado importantes daños”. En Corral de Bustos se vieron afectadas más de 50.000 ha de cultivos por granizo y viento en las últimas tormentas.

En esta primavera 2024 se destacan también lluvias más intensas que causaron complicaciones en las labores. Este año hubo mayores problemas en la siembras por “efecto planchado” en soja, anegamientos y pérdidas en lotes bajos y escapes de malezas.

¿Cómo llegan los cultivos a fin de año y cómo llegaban un año atrás?

Hace un año, bajo la influencia del fenómeno “Niño”, los cultivos de la región núcleo mostraban un panorama alentador: el 95% del maíz temprano y el 75% de la soja de primera estaban entre muy buenos y excelentes.

A finales de 2024, el 85% del maíz temprano y casi toda la soja se encuentran en condiciones muy buenas. Es importante aclarar que el año pasado casi 2 millones de hectáreas se destinaron a maíz y en éste serían 1,3 millones ha. El maíz tardío pasó a cubrir un 30% del área en 2023 a un 10% en este 2024.

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