"Es un atentado contra el pueblo": llaman a ir a la Justicia para que la tasa que cobran los intendentes vaya a caminos rurales y citan a las localidades que ya se iniciarion
El presidente de la Federación de Acopiadores destacó el nivel técnico y la convocatoria de A Todo Trigo 2026, remarcó el impacto de las nuevas tecnologías en el agro y pidió al sector reclamar con mayor firmeza por el estado de los caminos rurales
El Congreso A Todo Trigo volvió a mostrar por qué se convirtió en uno de los eventos técnicos más convocantes de la cadena agroindustrial. Con una fuerte participación de productores, técnicos, empresas y especialistas, la edición 2026 dejó en evidencia el interés del sector por incorporar herramientas, tecnología y nuevas miradas para la producción.
En ese contexto, el presidente de la Federación de Acopiadores, Fernando Rivara destacó el nivel de organización y la calidad de los contenidos que ofrece el encuentro. Según planteó, la clave del éxito del congreso está en que cada asistente encuentra información concreta para aplicar luego en su actividad diaria.

Como mensaje, destacó: "Más allá de la buena relación que tiene el gobierno con el campo, que agradecemos, el campo no puede ser permanentemente la variable de ajuste de cuando hay necesidades cambiarias. Entonces te subo la retención un día porque necesito recaudar más. Al otro día necesito un volumen de plata urgente, te la bajo a cero por 72 horas y después te la vuelvo a poner".
"Así es muy difícil trabajar de manera seria y aparte cada una de esas resoluciones sorpresivas genera ganadores y perdedores sin merecerlo. Imagínense ustedes que la soja tiene 28% de derecho de exportación. Yo vendí ayer con eso, me descontaron 110 dólares la tonelada, que se los di al gobierno. Al otro día viene el ministro de Economía y dice 'las retenciones bajan a cero'. Por vender dos días antes me perdí 105. Las reglas son permanentes y constantes, no modificables de acuerdo a las necesidades que tiene el funcionario de turno", resaltó.

Rivara también puso el foco en una problemática histórica del interior productivo: el estado de los caminos rurales y la falta de infraestructura. Allí dejó un mensaje fuerte hacia el sector agropecuario, al considerar que llegó el momento de reclamar con más firmeza por los derechos del productor.
¿Qué balance hacen de esta edición de A Todo Trigo y qué explica la convocatoria que tiene el congreso?
Fernando Rivara: La verdad es que estamos frente a un congreso de una calidad excepcional. Desde la organización, que no es mérito nuestro, sino de un trabajo perfecto que hace SEMA, hasta el nivel de los expositores. Creo que la gran virtud de la Federación de Acopiadores fue haber conformado un equipo como el de Daniel Miralles y Betina Kruk, que selecciona a los mejores especialistas en cada tema específico que le interesa al productor.
Este congreso congrega tanta gente, porque cada dos años quienes vienen acá se llevan algo útil. Siempre hay información para aplicar en el establecimiento, en la empresa o en la actividad de cada uno. Además, están los sponsors mostrando las últimas novedades en semillas, fertilizantes, protección de cultivos y tecnología. Todo eso hace que A Todo Trigo sea lo que hoy estamos viendo y claramente nos llena de orgullo.
¿Qué lugar ocupan hoy la innovación y la tecnología dentro del evento?
Fernando Rivara: Pensemos que en la última edición todavía no se hablaba de inteligencia artificial como hoy. Cada dos años aparecen herramientas nuevas, temas nuevos y muchísima información para discutir. El único sentido que tiene este congreso, es que quien venga se lleve algo para su provecho. Por eso nuestra bandera, nuestra principal mirada, es que el productor o especialista que venga acá, que se lleve algo para poder aplicar.
Durante la apertura volvió a aparecer el tema de los caminos rurales y la infraestructura. ¿Por qué decidió hacer foco en eso?
Fernando Rivara: Porque es verdad que ahí tenemos un problema serio. Creo que el sector agropecuario fue descuidado en reclamar los derechos que le corresponden. No se reclamó con la energía necesaria para que los intendentes cumplan con sus obligaciones. Entonces el mensaje fue claro: empecemos a exigir que se hagan las cosas como corresponde.
