“Espero que Dios nos cuide”: ni con subsidios le dan los números a los farmers que se funden en medio de la sequía

Con el trigo arrasado por la sequía, productores de Estados Unidos esperan declarar pérdidas totales y evalúan no comprar fertilizantes ante la disparada de los costos

“Espero que Dios nos cuide”: ni con subsidios le dan los números a los farmers que se funden en medio de la sequía
21deMayode2026a las10:13

En un relevamiento realizado por Reuters, productores agrícolas de distintas regiones de Estados Unidos describieron un escenario crítico. A través de sus testimonios, agricultores de Texas y Oklahoma advirtieron que el encarecimiento del combustible y los fertilizantes, sumado a las pérdidas productivas por falta de lluvias, está poniendo en jaque la continuidad de muchos establecimientos.

En estados clave de las Grandes Llanuras como Texas, Kansas, Oklahoma, Nebraska y Dakota del Sur, muchos productores ya hablan de rindes perdidos, menos fertilización y dudas sobre si podrán continuar en actividad.

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Scott Irlbeck lo resume con crudeza. Parado en un lote de trigo castigado por la falta de agua en el oeste de Texas, metió la mano en una grieta del suelo abierta por la sequía. El cultivo prácticamente no creció y ahora espera que el seguro agrícola lo declare pérdida total para evitar gastar dinero en cosecharlo.

“Está el combustible, está la sequía, está el fertilizante. Tengo tres problemas. ¿Estoy fuera?”, se preguntó el productor.

Trigo EEUU

La guerra disparó los costos

El conflicto con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz agravaron aún más la situación. Según datos presentados por la Oficina Agrícola de Kentucky ante el Senado estadounidense, el diésel agrícola subió un 72% desde fines de febrero.

A eso se suma el aumento de los fertilizantes nitrogenados: la urea escaló 55%, mientras que otro fertilizante clave para la producción aumentó 33%.

fertilizantes en estados unidos

El problema es doble para los productores: además de pagar insumos mucho más caros, enfrentan la posibilidad de cosechas más chicas por la falta de lluvias.