Las anécdotas del mecánico de máquinas, una figura clave en el campo y poco visibilizada: “Tenés que ser un poco mecánico, un poco electricista, un poco administrativo y un poco profesor"
A través de personas como Pedro Vidal, responsable de Servicio Técnico en la sede de CLAAS en Tucumán, la empresa pone en valor el rol de quienes están en el campo cuando cada minuto cuenta

En maquinaria agrícola, la relación con el cliente no termina cuando una máquina se entrega. Es justamente ahí donde empieza uno de los vínculos más importantes: el de la postventa. Porque cuando una máquina para de trabajar en plena campaña se detiene una ventana de trabajo, una planificación, una inversión y, muchas veces, la esperanza de una familia o de una empresa contratista.
Pedro Vidal lo sabe bien. Nació hace 49 años en La Ramada de Abajo, en el departamento Burruyacu, a 32 kilómetros de San Miguel de Tucumán. Antes de ingresar a CLAAS trabajaba en el campo de un productor de la zona, donde entre múltiples tareas se encargaba del mantenimiento de cuatro cosechadoras LEXION. Esa experiencia, sumada a la capacitación constante, terminó abriéndole el camino hacia la empresa.
“Yo iba seguido a la sucursal de Tucumán. Preguntaba, me asesoraba y me explicaban cómo funcionaban las cosas. Así fui aprendiendo y ganando experiencia”, recuerda. En 2014 recibió la propuesta para sumarse a CLAAS y desde 2015 forma parte del área de Servicio Técnico en Tucumán.
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Su historia permite ponerle rostro a una de las áreas más sensibles de cualquier marca de maquinaria agrícola: la capacidad de estar cerca, responder rápido y resolver bien. En temporada alta, cada minuto que una máquina está parada tiene impacto directo sobre el trabajo del productor o contratista. Por eso, para Pedro, el servicio técnico no se trata solamente de reparar, sino de interpretar la urgencia del cliente y transformarla en una respuesta concreta.

“El tiempo es lo más importante. El cliente espera que la máquina siempre funcione, y en eso las CLAAS llevan ventajas, pero nadie es infalible. Entonces, cuando hay que resolver, hay que hacerlo bien y lo más rápido posible. El cliente te espera, te ve llegar y ya ve la solución”, resume.
Esa frase condensa la filosofía de postventa de CLAAS: estar presentes cuando el cliente más lo necesita. Para Pedro, el vínculo se construye tanto con conocimiento técnico como con escucha, disponibilidad y confianza. “El peor error que podés cometer es no atenderle el teléfono o no escucharlo. Por más que no le des una solución en ese momento, si lo atendés y lo escuchás, el cliente se queda más tranquilo y valora mucho eso”, afirma.
