Llega uno de los remates de maquinaria agrícola más importantes del año: "En el campo siempre hace falta un fierro más"

La firma Daniel Pernigotti realizará el 18 de julio un gran remate en Murphy (Santa Fe), con tractores, cosechadoras, pulverizadoras, sembradoras e implementos de reconocidas marcas; habrá plazos de pago, maquinaria por cese de actividades y equipos provenientes de distintos establecimientos agropecuarios

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30deJuniode2026a las18:20

En un escenario atravesado por el ingreso de maquinaria importada, nuevas opciones de financiación y un fuerte reacomodamiento de los valores de los equipos usados, el mercado tendrá una nueva referencia el próximo 18 de julio, cuando la firma Daniel Pernigotti realice uno de los remates de maquinaria agrícola más importantes del año.

La subasta comenzará a las 13.30 en las instalaciones del Club 9 de Julio, sobre la Ruta Nacional 33 (kilómetro 651), un punto estratégico ubicado a 140 kilómetros de Rosario, 35 kilómetros de Firmat y 25 kilómetros de Venado Tuerto.

El remate reunirá 170 lotes de maquinaria agrícola, entre ellos casi 50 tractores, cinco cosechadoras, pulverizadoras, mixers, acoplados autodescargables, cisternas, carretones, segadoras, rotoenfardadoras, picadoras y numerosos implementos destinados a productores y contratistas.

"Hay tractores para todos los gustos. Desde equipos con más de 40 años de trabajo hasta unidades con apenas mil horas de uso", explicaron desde la organización.

Un mercado que todavía busca precio

Desde la empresa señalaron que el negocio de la maquinaria agrícola atraviesa una etapa de transición. La estabilidad del tipo de cambio oficial para la maquinaria nueva, el ingreso de equipos importados —principalmente tractores chinos— y las distintas alternativas de financiación provocaron un fuerte reacomodamiento de los valores del mercado usado.

"Los precios que se convalidaban hace un tiempo dejaron de existir. Tanto la maquinaria nueva como la usada comenzaron a ajustar sus valores y todavía el mercado sigue buscando un punto de equilibrio", señalaron.

En ese contexto, remarcaron que los remates se transforman en un verdadero termómetro del mercado.

"El comprador llega muy informado. Antes de venir ya averiguó cuánto vale un equipo nuevo, qué financiación ofrecen las fábricas, cuánto cuesta un usado similar y hasta comparó con los tractores importados. Después decide hasta dónde ofertar."

Por ese motivo, consideran que las subastas reflejan el valor real de la maquinaria en cada momento.

Más de medio siglo dedicados exclusivamente a la maquinaria agrícola

La historia de Daniel Pernigotti comenzó hace 55 años y mantiene una particularidad que hoy distingue a la empresa: nunca dejó de especializarse exclusivamente en remates de maquinaria agrícola.

"No hacemos remates de industrias ni de automóviles. Nuestro trabajo siempre estuvo enfocado en la maquinaria agrícola", destacaron.

La firma realiza remates presenciales en las principales provincias productivas del país —Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa y San Luis—, trasladando toda la estructura hasta el establecimiento donde se encuentran los equipos.

Según explican, ese formato permite obtener mejores valores porque los compradores pueden inspeccionar personalmente cada máquina antes de ofertar.

"El productor quiere ver el fierro, escuchar el motor, probar los cambios y comprobar el estado del equipo. Eso permite conseguir el mejor precio posible."

La empresa también trabaja en tasaciones de maquinaria para sucesiones, divisiones patrimoniales y reorganizaciones empresarias, convirtiéndose en una referencia dentro del mercado de usados.

Expectativas positivas para el remate

Pese al contexto de incertidumbre, desde la firma consideran que las perspectivas son favorables.

"La producción acompañó en buena parte de las zonas agrícolas y muchos productores hoy tienen liquidez. Tal vez no están apurados por comprar, pero cuando aparece una buena oportunidad vienen a buscarla. En el campo siempre hace falta un fierro más."

Para garantizar la mayor concurrencia posible, la empresa despliega una intensa campaña de difusión que alcanza prácticamente toda la región agrícola argentina mediante boletines impresos, publicidad digital y una página web donde cada lote cuenta con fotografías, videos y una descripción técnica.

"La inversión fuerte no se hace el día del remate, sino durante los meses previos. Nuestro trabajo consiste en lograr que ese día estén presentes los mejores compradores del país."

Con más de cinco décadas de experiencia, la firma sostiene que el prestigio construido se basa en la transparencia de las subastas.

"Muchos recorren cientos de kilómetros para venir. A veces no compran, pero saben que si una máquina se vende es porque hubo otro comprador genuino dispuesto a pagar ese valor. Esa confianza es lo que nos permitió mantenernos durante 55 años en un mercado que atravesó crisis, cambios económicos y distintos gobiernos."

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