Nicolás Pino reclamó eliminar las retenciones "por ley y para siempre": "Está demostrado que deben dejar de existir"
En la inauguración de la Expo Rural 2026, el presidente de la Sociedad Rural Argentina sostuvo que la baja de derechos de exportación permitió reinversiones y un fuerte crecimiento de la producción
En el acto inaugural de la 138° Exposición Rural de Palermo, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, volvió a colocar a las retenciones en el centro del debate y aseguró que la experiencia de los últimos años demuestra que la reducción de esos impuestos se traduce directamente en más inversión y producción.
"Está demostrado, como venimos diciendo en reiteradas ocasiones, en coincidencia con el Presidente: las retenciones deben dejar de existir, por ley y para siempre", afirmó durante su discurso ante autoridades nacionales, provinciales y representantes del sector agropecuario.

Pino recordó que desde 2002 el campo aportó, según la entidad, US$ 215.000 millones en concepto de retenciones y sostuvo que, durante la actual gestión, la reducción parcial de esos derechos permitió liberar alrededor de US$ 6.000 millones que fueron reinvertidos por los productores.
"¿Qué hicimos los productores con la suma no confiscada? Lo que sabemos hacer. Lo reinvertimos en genética, pasturas, maquinaria y otros tipos de mejoras", sostuvo.
Como consecuencia, señaló que crecieron el empleo rural, la producción y la superficie destinada a la actividad. Entre los ejemplos mencionó un aumento del 34% en la producción de maíz, un récord de 30 millones de toneladas de trigo y una duplicación de la cosecha de girasol hasta las 7,5 millones de toneladas, además del crecimiento en carnes, huevos y miel.
Un respaldo al rumbo económico, con reclamos pendientes
En otro tramo de su exposición, Pino destacó algunos resultados de la política económica nacional y consideró que existen avances que benefician al sector.
"La reducción de la inflación, la mejora en el equilibrio fiscal y la estabilidad cambiaria han creado previsibilidad", expresó. También valoró la apertura de mercados, la desregulación y el mayor diálogo entre el Gobierno y la entidad ruralista.
Sin embargo, aclaró que todavía quedan desafíos estructurales.
Entre ellos mencionó la necesidad de avanzar con una reducción de la carga tributaria en los distintos niveles del Estado y cuestionó impuestos provinciales y municipales.
"Es imprescindible que dejen de agobiarnos con impuestos y que lo recaudado vuelva en forma de obras y servicios públicos", afirmó.
En ese sentido, pidió eliminar "el manejo arbitrario del impuesto a los Ingresos Brutos", las tasas viales que no se traducen en obras y los gravámenes al traslado de mercadería entre provincias, que calificó como "aduanas internas".
Infraestructura, conectividad y tecnología
El titular de la SRA también hizo foco en la necesidad de invertir en infraestructura para mejorar la competitividad del agro.
Reclamó obras en caminos rurales, trenes, puertos y comunicaciones, además de un plan para prevenir inundaciones, especialmente en la cuenca del río Salado, y medidas frente a la llegada del fenómeno El Niño.
Asimismo, sostuvo que el futuro del sector estará marcado por la incorporación de tecnología.
"La nueva revolución agropecuaria será digital", aseguró, al enumerar herramientas como agricultura de precisión, drones, inteligencia artificial, automatización, robótica, genética avanzada y plataformas de gestión.
En ese marco, consideró que la conectividad rural será un factor clave para reducir costos, mejorar la eficiencia y aumentar la competitividad internacional.
El potencial del agro
Pino planteó que, con reglas adecuadas, el agro argentino tiene capacidad para incrementar significativamente su producción.
Según indicó, el sector podría aumentar 50% la producción de cereales y oleaginosas, sumar un millón de toneladas de carne, duplicar la superficie forestada y agregar 2.000 millones de litros de leche, incorporando alrededor de US$ 20.000 millones adicionales por año a la economía.
Para alcanzar ese objetivo, insistió en la necesidad de eliminar las retenciones, ampliar el acceso al crédito de largo plazo y promover inversiones en maquinaria, riego, almacenamiento, genética, energías renovables y digitalización.
"Confíen en el campo. El campo nunca los va a dejar de a pie", concluyó.
Discurso de Nicolás Pino en la Expo Rural de Palermo
Bienvenidos todos a esta casa. Y este año, con alegría renovada. Porque la Sociedad Rural Argentina está cumpliendo, ni más ni menos, 160 años de vida, y está más joven, presente y dinámica que nunca. 160 años se miden en huella marcada y en camino por recorrer.
En estos años hemos luchado y hemos crecido, en los contextos políticos y económicos más diversos, no sólo para lograr nuestra prosperidad, sino también para defender y ayudar a quienes trabajamos la tierra para el bien de los argentinos.
En estos ciento sesenta años, muchísimos productores, incluidos ustedes los que nos acompañan hoy, han desarrollado también su propia historia, llena de sacrificios y de éxitos, y podrían contarla. Las hemos enumerado y volveremos siempre a hacerlo: la historia de las lanas y carnes de la Patagonia; de las frutas del Alto Valle del Río Negro; del algodón, la yerba y el té del Noreste, de los cítricos y la avicultura del Litoral; de la ganadería, los cereales y las oleaginosas de la Pampa Húmeda; del tabaco, el poroto, el garbanzo y el pimiento del Noroeste; de la uva y el vino de Cuyo. Las cuencas lecheras del país tienen una historia propia, hecha de aventura y resiliencia; y también los productores de miel y los forestales. Tienen también su epopeya particular los criadores de especies y razas reconocidas en todo el mundo: vacunos y equinos, ovinos y caprinos, porcinos, aves, y hasta llamas y chinchillas. Cada rama de la industria que utiliza nuevas tecnologías, y agrega valor a los frutos del campo, fabricando productos derivados, tiene también un camino recorrido para celebrar. Todo aquél que lleva adelante la inmensa variedad de producciones regionales, en todos los rincones de la Argentina, puede hoy emocionarse contando su historia. Todas ellas son, también, parte de nuestros ciento sesenta años. Queremos evocarlas, reconocerlas, compartirlas y abrazarlas. Y decirles gracias, en nombre del país.
Basados en más de un siglo y medio de trabajo, nos corresponde mirar con atención y lucidez a la Argentina de hoy, y a la Argentina que viene.
La mirada de la Rural frente a la economía del país es optimista pero objetiva, crítica pero constructiva, una visión indispensable para poder representar los intereses de los productores.
Desde esa posición, celebramos que el campo sigue siendo clave para la economía. En el último año, la actividad agrícola creció, y ha llegado a producir por valor de 40.000 millones de dólares; la ganadería, 34.000; y el conjunto de las producciones regionales, 11.500 millones de dólares. En total, las cadenas productivas del campo han aportado a la economía nacional más de 83.000 millones de dólares.
Queda claro que cuando el campo demanda cambios justos a la política, lo hace porque tiene mucho para dar.
Desde el año 2002, los gobiernos han sometido al campo a un régimen confiscatorio: las retenciones. 215 mil millones de dólares ingresaron sólo por ese concepto en las arcas del Estado. Durante el actual mandato presidencial, disminuyó ese monto. Ahora bien, ¿qué hicimos los productores con la suma no confiscada, unos 6000 millones de dólares? Lo que sabemos hacer. Lo reinvertimos en genética, pasturas, maquinaria y otros tipos de mejoras. Inmediatamente, crecieron el empleo rural, la producción agropecuaria, y las superficies afectadas a lograrla. El campo ha hecho crecer la producción de carnes, la de huevos, y la de miel. Hemos cosechado un 34 por ciento más de maíz; el doble de girasol: 7 millones y medio de toneladas; y el doble de trigo: un récord de 30 millones.
Conclusión: está demostrado, como venimos diciendo en reiteradas ocasiones, en coincidencia con el Presidente: las retenciones deben dejar de existir, por ley y para siempre.
