"Me puse un jefe a los 60 años": producen en 80.000 hectáreas y encararon una drástica transformación en la empresa, con "charlas difíciles" pero clave para las nuevas generaciones
Andrés Garciarena y José Barreta contaron el caso de la empresa familiar que se encuentra en un profundo proceso de profesionalización; las decisiones más difíciles del proceso y la experiencia que comparten hasta ahora
Garciarena SA es una empresa agropecuaria histórica de la Argentina, que tiene unos 175 años de historia y cinco generaciones ligadas al campo.
Durante el Congreso Aapresid con la fuerza de Expoagro, Agrofy News dialogó con José Barreta y Andrés Garciarena, integrantes de la familia que encaró un proceso de profesionalización pensando en la sustentabilidad de la empresa. Es decir, pasar de empresa familiar a familia empresaria.
El caso de Garciarena SA, profesionalizar la gestión
"Somos primos hermanos y somos socios en esta empresa. Somos la quinta generación, somos los que estamos en este momento dirigiéndola y ya hay una generación abajo nuestra que ya está empezando a trabajar en la empresa y hay otra generación más que está naciendo", indicaron a este medio al explicar que la producción ex mixta, con lotes en 25 de Mayo, Buenos Aires, Quehué, La Pampa, y Nueva Galia y Buena Esperanza, en el sur de San Luis.

Son en total unas 80.000 hectáreas, de las cuales 20.000 son de agricultura y tienen unas 12.000 madres. "Ahora nosotros tenemos tomado el desafío de seguir con la superficie, tratar de crecer, pero vemos que el crecimiento va a ser más de la empresa, no en superficie, y a eso apuntamos. Y para lograr eso estamos convencidos de que tenemos que profesionalizar la empresa, pasar de ser una empresa familiar a ser una familia empresaria. Bueno, en ese proceso estamos y es el desafío que tenemos como generación".
En Garciarena SA son dos familias de primos, 11 primos en total, que están transformando a la empresa: "Fue todo un proceso que lo venimos llevando. No es fácil, pero lo tomamos como un deber que tenemos que hacernos, un desafío. Muchas reuniones, muchas charlas, profesionalizar. Había gente que trabajaba, primos que trabajaban y que por ahí dieron un paso al costado para profesionalizar la empresa, que venga gente nueva. Muchos acuerdos a los que llegamos, que es lo que estamos haciendo".

"Nosotros sabemos qué es lo que queremos, pero por ahí no tenemos las herramientas. Bueno, ya hace cuatro años tomamos una herramienta, que es el apoyo de dos coaches que nos van llevando y nos van dando la dinámica y nos van ayudando a ir formándonos y qué lugares ir ocupando y qué roles. Así que creo que ahí buscamos algo interesante", explicaron.
¿Qué hace falta para pasar de empresa familiar a familia empresaria?
Los Garciarena destacan que lo primero es estar convencidos de qué es lo que uno quiere dejarle a las nuevas generaciones: "Nosotros vimos que teníamos que profesionalizar, teníamos que seguir juntos. Nos llevamos bien, pero tenemos que dar las charlas difíciles, siempre va a haber charlas difíciles que hay que darlas y no darlas en un marco sin resguardarnos".
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Por eso los coaches tienen una figura clave en este proceso: "Los coaches saben cómo manejar esas discusiones difíciles, esas charlas difíciles, cómo decir las cosas. Empezar por ahí".
Otra clave es estar convencidos de encarar este proceso y asesorarse. Es decir, no es salir a la cancha a ver qué pasa: "Somos 11 que ya grandes tenemos todos nuestros puntos de opinión y nuestras visiones y por ahí hay muchas cosas que no compartimos entre nosotros, tenemos que saber escucharnos, entender la posición del otro y donde surge una duda o algo, hablarlo. Y entonces ahí creo que es el camino a seguir".
Paso a paso para formar una familia empresaria
La primera medida que tomaron para profesionalizar la empresa fue, entre los 11, nombrar un directorio. Después de un proceso de tres años nombraron un gerente: "Lo nombramos y nos sometimos a lo que él decía, lo que él decidiera. Después de esos tres años nombramos un director, uno de los cuatro directores, un externo, director externo, no familiar. Y la decisión más disruptiva es nombrar un gerente general externo".

"Por ejemplo, José dio un paso al costado en su actividad laboral porque dio un paso al costado, porque quiso decir que venga otro. Y, por ejemplo, yo tengo un jefe a los 60 años que me apareció ahora, elegido por mí. Bueno, esas cosas de profesionalizar la empresa hay que estar convencido y esos son unos ejemplos de las cosas que hicimos", contó Andrés Garciarena.
¿Qué quieren dejar a las nuevas generaciones de productores?
"Ser lo más sustentables posibles, producir conscientemente y con todas las herramientas y tecnologías que hay en este momento, todas las que podamos echar mano de eso para mejorar, aumentar lo que tenemos, ser más eficientes y aumentar la productividad. Y eso creo que nos va a llevar el día de mañana, si esto va andando bien, a horizontes de poder ampliarnos", destacan en Garciarena SA.

"Estamos llevando este proceso a buen puerto y con buenos números. No es algo para tirar al techo, pero bien. Tenemos por ahí una ventaja: producimos en tres zonas distintas, entonces siempre una anda mejor, una mejor. Está bueno eso, te ayuda a ese equilibrio", indicaron sobre la actualidad del agro.
En este proceso, ahora para sembrar algo hay que justificarlo con números: "Es otro manejo, un manejo profesional", resaltan.
De la nueva generación de la familia que hay en este momento, hay uno solo trabajando en la empresa: "Ahí está uno de los desafíos que nosotros tenemos que tomar. Cómo incluir a esas nuevas generaciones, cómo tenemos que serles atractivos a esos requerimientos que las nuevas generaciones ponen, pero tenemos claro que los que entren, que entren por mérito propio, no por hijo de. Creo que es uno de los grandes cambios que estamos tomando".
La idea que tienen con esa nueva generación es prepararlos para que sean futuros directores, futuros gerentes, futuros técnicos: "Creo que ahí está la idea que tenemos en este proceso de pasar de empresa familiar a familia empresaria. La nueva generación no necesariamente se integra trabajando en el día a día".

"De los 33 que vienen a nosotros, hay uno solo trabajando y uno puede decir: 'No hay nadie de la nueva generación interesado en la empresa'. No, de los 33 hay uno solo trabajando, pero la mayoría está interesado en la empresa, no en la empresa familiar, ¿entendés?, en la diferencia. Como de otro lado buscan", indicó José Barreta, que está en la comisión directiva de Aapresid.
Durante el Congreso Aapresid 2026, los Garciarena presentaron su caso: "Nosotros éramos una empresa muy tradicional, muy de no contar mucho lo que hacíamos y realmente lo debatimos y dijimos: 'Bueno, si queremos hacer esa transformación, esta es parte de la transformación, contar lo que hacés para que otros se inspiren o no'".

"Creo que es una contribución. Hay gente que puede estar en la misma posición", resaltan.
Andrés fue muchos años miembro de comisión directiva de Aapresid y José Barreta lo es actualmente. Barreta también es director adjunto del programa Chacras y ambos son miembros de dos Chacras de Aapresid, una del sur de Córdoba y la de Sistemas Integrados Agrícolas Ganaderos.
"A nosotros Aapresid nos dio una visibilidad y una apertura de cabeza muy grande y, bueno, disfrutamos mucho de esto, le sacamos mucho el jugo a todo lo que hay acá y, bueno, la empresa está convencida de lo que es Aapresid y ser parte de la institución", concluyen.

