De fabricar Hilux a vender carne argentina a Japón: el nuevo desafío del expresidente de Toyota y el concepto “genchi genbutsu”

Tomio Katsuta y el empresario Ricardo Hara tienen el desafío de construir confianza, generar demanda y posicionar a la Argentina en uno de los mercados más exigentes

02deOctubrede2026a las10:54

Durante 33 años en Toyota y más de una década trabajando con proveedores de la automotriz, Tomio Katsuta, expresidente de la firma, acumuló una experiencia que hoy resume en una idea aparentemente sencilla: ninguna empresa puede crecer sola. El ejecutivo japonés, que vivió 17 años en la Argentina y la define como su “segundo país”, volvió a poner esa experiencia al servicio de un desafío muy diferente al de fabricar una Hilux: conseguir que más carne argentina llegue al mercado japonés.

Para Katsuta, sin embargo, las dos actividades tienen más puntos en común de lo que parece. Cuando Toyota comenzó a producir en la Argentina, en 1997, la planta contaba con alrededor de 500 operarios y una capacidad cercana a las 20.000 unidades anuales. 

Según recordó, actualmente trabajan allí alrededor de 8000 personas y la capacidad creció hasta unas 200.000 unidades. Detrás de esa transformación, Katsuta no pone en primer lugar a la tecnología, sino a las personas.

“Primero tenemos que trabajar en equipo”, sostuvo. Y trasladó inmediatamente ese concepto al nuevo desafío: para producir carne de calidad y exportarla a Japón también es necesario articular productores, industria, empresas y personas.

Ricardo Hara, que comparte con Katsuta el proyecto para introducir carne argentina en Japón, agregó dos conceptos: confianza y motivación. En tiempos en que buena parte de la discusión empresarial gira alrededor de la inteligencia artificial y la robotización, Hara destacó el valor de volver a colocar a las personas en el centro de las organizaciones.

Japón y una oportunidad que todavía está por construir

Katsuta sostiene que la Argentina tiene posibilidades que buena parte del empresariado japonés todavía desconoce. El problema, según su mirada, no es solamente económico. Falta información y, sobre todo, confianza.

“Los japoneses no conocen Argentina”, planteó. La referencia más inmediata es un nombre: Lionel Messi, pero existe mucho menos conocimiento acerca de alimentos, cultura o posibilidades productivas.

Allí aparece el papel que Katsuta y Hara decidieron asumir. En lugar de esperar que otros desarrollen el mercado, comenzaron a trabajar ellos mismos en la importación de carne argentina. Hara lo explicó con una metáfora automovilística: quieren dejar de ser “opinólogos” para ponerse “en la pole position” y actuar sobre los hechos.