Se agrava el paro de los camioneros

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03deMayode2000a las08:25

Rio de Janeiro (EFE) - Los camioneros brasileños comenzaron ayer a mostrarla fuerza de su huelga y dieron señales de que pueden amenazar elabastecimiento de las grandes ciudades, en tanto que el gobierno por primera vezadmitió que de prolongarse la protesta, el transporte de alimentos se veráperjudicado.

Los camioneros, que iniciaron el lunes una huelga por tiempo indefinido,comenzaron a estacionar ayer sus vehículos a los costados de las principalescarreteras del país y a formar largas filas en las entradas de las ciudades.

Por lo menos 300 camiones estaban parados al medio día de ayer a ambos ladosde la carretera que comunica a la ciudad de Rio de Janeiro con Belo Horizonte yse habían concentrado frente a la refinería de Duque de Caxias, en las afuerasde esta ciudad. Mientras tanto, otros 300 estaban estacionados en las afueras deRibeirao Preto, municipio del estado de San Pablo, y en la carretera quecomunica la mayor ciudad del país con Belo Horizonte, así como frente a larefinería de Paulínea, también en el estado de San Pablo.

Las concentraciones de camiones estacionados al borde de las carreterastambién fueron grandes en los estados de Rio Grande do Sul, Paraná, SantaCatarina, Minas Gerais y Bahía.

Incidentes

Los transportistas, además, intentaron bloquear las carreteras en algunospuntos y protagonizaron incidentes en la refinería de Duque de Caxias, en dondelos huelguistas quisieron impedir el paso de los camiones cuyos conductores nose habían adherido a la huelga.

Pese a los incidentes, la dirección del Movimiento Unión Brasil Camionero(MUBC), organización que convocó la paralización, insistió en el carácterpacífico de la huelga y en la orden de que los camioneros no intentaranbloquear las carreteras.

El presidente del MUBC, Nelio Botelho, aseguró que la adhesión a la huelgahabía superado 70% de los casi un millón de camioneros del país y advirtióque los transportistas sólo volverán a trabajar cuando el gobierno atienda porlo menos tres de las seis reivindicaciones que presentaron.

Los camioneros exigen, entre otras cosas, una reducción de las tarifas depeajes y la autorización para aumentar el volumen de la carga sin tener quepagar más por el derecho a usar las carreteras federales del país.

En referencia a las medidas de fuerza dispuestas por la Unión de Camioneros(UNC) y el Movimiento de los Sin Tierra (MST), también llevadas a cabo ayer, elpresidente Fernando Henrique Cardoso dijo que el progreso de su país no seconseguirá mediante la «imposición de ideas por la fuerza». «No será porla imposición de los grupos que creen que detentan el poder que se garantizaráel crecimiento del país. El crecimiento sólo se garantizará a través deldiálogo», afirmó el mandatario brasileño durante un discurso ante la prensaayer en San Pablo.

El gobierno, que el lunes había considerado como insignificante la adhesiónde los camioneros a la huelga y las amenazas de paralización, ayer dejóentrever su preocupación luego de que nueve ministros fueran citados en eldespacho presidencial.

Portavoces de prensa del palacio de Planalto confirmaron que Cardoso sereunió con los ministros de Justicia, José Gregori; de Transportes, EliseuPadilha, y de Seguridad Institucional, general Alberto Cardoso; el ministro deComunicaciones, Joao Pimenta da Veiga; los titulares de la Casa Civil de laPresidencia, Pedro Parente; Secretaría General de la Presidencia, AloysioNunes; Comunicación de Gobierno, Andrea Matarazzo, y los asesores especialesPaulo Moreira Franco y Vilmar Faria. Según las fuentes, el motivo de lareunión habría sido conocer los detalles de la huelga indefinida de camionerosque comenzó el lunes y que amenaza desabastecer de alimentos a las principalesciudades.

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