Tiempo de revancha para los frigoríficos

15deMayode2000a las08:15
Sin aftosa, Argentina podrá exportar carne a nuevos mercados y a mejoresprecios. Pero esta ventaja llega demasiado tarde para muchos frigoríficos.

SILVIA NAISHTAT

Hay quienes se pasan la vida obsesionados por un negocio. Ese parece ser elcaso de Carlos Oliva Funes, que compró dos veces la misma empresa. La primeravez que se quedó con Swift fue en 1979, cuando el Estado la privatizó. Pero alpoco tiempo Oliva Funes la vendió a la estadounidense Campbell Soup y élpermaneció al frente de ese frigorífico desde entonces. La segunda vez quecompró Swift fue en agosto del año pasado. Concretó la operación junto alfondo de inversión JP Morgan y al Greenwich Street Capital Partners. En esasociedad Oliva Funes posee el 51% y sus dos socios, 24,5% cada uno. Pagaron 85millones por el frigorífico, en el pelotón de los más modernos del mundo,gracias a su planta del Gran Rosario y a un depósito inteligente en labonaerense Pilar. Pero una parte suculenta del precio es un contrato deprovisión a Campbell por 40 millones de dólares y al que Swift quedó aferradopor diez años.