Inductor de celo para ordenar el manejo de los rodeos bovinos

02deJuniode2000a las08:24

Escribe Daniel Raffo

El inductor de celo intra-vaginal bovino es un instrumento recomendado paraprogramar los servicios, planificar la cría y escalonar los partos a fin deordenar el manejo de los rodeos y mejorar la calidad de la hacienda en cortotiempo. Francia y Nueva Zelanda fueron los primeros países en desarrollar elsistema que resultó eficaz para lograr determinados estándares de calidad enla producción de carnes destinadas a la exportación y al consumo interno.Ahora el inductor también se fabrica en la Argentina y será oficialmentepresentado el próximo septiembre en el Congreso de la Cámara Argentina deBiotecnología.

Su creador, el veterinario Néstor Massara, lo describe como un simpledispositivo de siliconas impregnado con progesterona natural, hor-monareguladora de los ciclos de fertilidad en los mamíferos, que se instala en lavagina de la vaca durante siete días y que, entre las 48 y 56 horas deretirado, produce la ovulación en cascada. "El proceso es simple. Lainstalación se hace en tiempo de manga, a un promedio de hasta mil vacas pordía, y el retiro es igual-mente sencillo porque se deja un fleco externo quepermite sacarlo rápida-mente", señala el especialista. El uso delinductor se complementa con la aplica-ción de inyecciones intramus-culares quecoadyuvan a la ovulación.

La inseminación

Al enumerar las ventajas del sistema, Massara indica que "la inducciónde celos es un método organizador de rodeos que facilita la inseminaciónartificial en gran escala". La concentración de la ovulación en unperíodo fijado por el mismo productor, según las características y ubicacióngeográfica de su estable-cimiento, tipo de ganado y modalidades decomercia-lización, permite programar las maniobras del ganado e inseminar"hasta 200 vacas por hora con el máximo apro-vechamiento de recursosmateriales y de personal", explica.

Para el técnico, la orga-nización del procedimiento es fundamental pues"si bien los rodeos de cría se sirven en un plazo de 90 días, cuando lascondiciones climáticas son desfavorables, los tiempos pueden extenderse pormás de cuatro meses, lo que obliga a atender los partos por tiempos másprolongados".

Otro beneficio es la neutralización del anestro, una condición deautodefensa natural que tiene la vaca para no quedar preñada cuando su sensorbiológico le anticipa que va a pasar un invierno malo.

"Cuanto más bajo es el estado corporal de una vaca, más pronunciado esel anestro, y en una vaca con cría estos mecanismos se pueden des-doblardespués de los cuarenta días del parto, momento oportuno para poner encontacto el semen con los óvulos de las madres", puntualiza Massara.

Efectos inmediatos

El especialista explica que "los resultados de la inducción dependerántambién de las condiciones en que se desarrolle la producción". Para loscriadores más organizados, con esquemas de rotación de pasturas, potreros departo y programación de servicios, los efectos serán inmediatos. En cambio,quienes "no tengan una cadena nutroreproductiva armada percibirán losbeneficios con más lentitud, pero igualmente les ayudará a quebrar el círculovicioso de su producción y alcanzarán una sincronización más ventajosa yduradera para sus explotaciones", agrega.

Massara señala que el inductor, que ya cuenta con la aprobación delServicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) sobre la basedel protocolo presentado por el laboratorio Sintex que se encargará de sucomercialización, llegará al productor después de ocho años deexperimentación en campos del sur de Córdoba y de San Luis. "Para algunosresultó extraño que un emprendimiento de estas características se encarara enzonas periféricas a la pampa húmeda. Pero fue precisa-mente en esta regióndonde demostró su eficiencia

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