Taiwán, otro país que dejó de comprar carne argentina
Por culpa de la fiebre aftosa, los ganaderos y frigoríficos argentinosentraron en los últimos días en una zona de incertidumbre. La reaparición dela enfermedad, que el Gobierno asegura haber controlado, provocaría en primerlugar una caída de las exportaciones de carne, debido al cese preventivo de lascompras decidido por varios buenos clientes de la Argentina. Las ventas quecorren peligro suman unas 20.000 toneladas, equivalentes a unos US$ 60 millones.
En el sector frigorífico nadie quiere apresurarse a hacer conjeturas. Es quelos perjuicios provocados por la aftosa recién podrán ser mensurados en lospróximos días, cuando se confirme si la enfermedad está bajo control, comoindica el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), o porel contrario surjan nuevos indicios de la presencia del mal. "Eso sí quesería terrible", dijo ayer un empresario de la carne.
