En Estados Unidos. Retiraron del mercado una variedad de maíz transgénico

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01deNoviembrede2000a las08:19

WASHINGTON.- La empresa Aventis presentó nueva documentación a la Agenciade Medio Ambiente de los Estados Unidos para demostrar la inocuidad de su maíztransgénico Starlink, pero ratificó su decisión de retirarlo del mercadohasta que se aclare la situación, informaron ayer los medios de prensa locales.

El "Washington Post", que dedicó una amplia cobertura a lapolémica desatada cuando se comprobó la presencia de maíz Starlink deAventis, autorizado para consumo animal, en alimentos para humanos, informó quela empresa presentó más datos tendientes a demostrar "la seguridad delproducto".

El periódico señala que la EPA (sigla en inglés de la Agencia de MedioAmbiente estadounidense) "se tomará varias semanas" para analizar lanueva información.

Entretanto, la empresa mantiene su decisión de no comercializar la semillapara la próxima campaña y comprar la totalidad de la cosecha de las 136.400hectáreas cultivadas con Starlink, la mayoría en el centro oestenorteamericano, para garantizar que no se utilizará en la elaboración dealimentos para humanos.

El Starlink es un maíz Bt, resistente a insectos, que contiene la proteínaCry9C sospechada de provocar reacciones alérgicas en humanos y aunque hasta elmomento la posibilidad no está científicamente comprobada, preventivamente, seautorizó su comercialización para consumo animal, no humano.

Sin embargo, una organización no gubernamental dedicada al control de laseguridad alimentaria detectó la presencia del cereal en tacos y tortillas,platos típicos mexicanos, y su denuncia obligó a Kraft Foods y Mission Foods,las empresas que producen y distribuyen esos productos, a retirarlos delmercado.

El problema trascendió las fronteras de los Estados Unidos cuando la Uniónde Consumidores de Japón informó sobre la presencia del maíz transgénicoStarlink en una harina de origen norteamericano que se comercializa en lasprincipales cadenas japonesas de supermercados.

Los ministerios de Agricultura y de Salud de Japón ordenaron inmediatamentela realización de los análisis correspondientes para certificar la denunciapero la prevención sobre la harina de maíz importada de los Estados Unidosquedó instalada entre los consumidores orientales.

Por su parte la Asociación de Cultivadores de Maíz Americana informó a susasociados que el 30 por ciento de los acopiadores de los Estados Unidos estánrequiriendo la segregación del cereal para distinguir los lotes de granosconvencionales de los transgénicos.

Sin embargo la operación encuentra resistencia entre productores,transportistas y los mismos acopiadores por los gastos adicionales que genera lalimpieza de maquinarias, camiones y depósitos para garantizar la trazabilidadde los granos.

La Asociación expresó que ante los inconvenientes provocados por lostransgénicos, los agricultores optaron por reducir entre la campaña anterior yla actual del 33 al 25 por ciento la superficie cultivada con granosgenéticamente modificados.

Los maiceros estadounidenses no se oponen a los transgénicos por motivosecológicos o sanitarios, sino simplemente económicos y estiman que si elmercado los rechaza no hay que sembrarlos porque el que paga manda sobre lacalidad del producto. (Télam-SNI)

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