Gasto público y propiedad privada

08deFebrerode2002a las09:25
 
Para LA NACION

Por primera vez, el avance del Estado sobre los derechos de propiedad, confiscando los depósitos en los bancos, le ha hecho tomar conciencia a mucha gente de lo discriminatorio que puede ser el Estado a la hora de financiar sus gastos.

El desborde del gasto público de los últimos años, junto con el agotamiento de las fuentes de financiamiento, ha generado, en poco tiempo, una fenomenal confiscación que no se ha limitado a los depósitos de los ahorristas. Los depósitos fueron confiscados, en gran medida, como consecuencia de que el Estado tomó préstamos de los bancos para financiar sus gastos, luego no pagó y, por lo tanto, los ahorristas no pudieron cobrar.