Cayó la espada de las retenciones
Las entidades agropecuarias quedaron sorprendidas cuando el Ministerio de Economía anunció esta semana la entrada en vigencia de un 10 por ciento de retención a las exportaciones del sector.
De nada sirvió la “palabra” del presidente Eduardo Duhalde cuando el pasado 14 de febrero último les había asegurado que no iba a haber retenciones durante su gestión. Tampoco sirvió el ofrecimiento de las entidades de recaudar 1.500 millones de pesos por año para asistir las necesidades alimenticias de buena parte de la población.
Con esta medida el país retrocede 20 años y pierde la oportunidad de la recuperación de un sector que viene con serios problemas de endeudamiento, ante el fracaso de las cosechas en muchas zonas de producción.
Los cálculos previos para 2003 y asumiendo un escenario de “no retenciones” se proyectaba un aumento de la superficie agrícola del orden del ocho, equivalente a dos millones de hectáreas, con una producción probable de 80 millones de toneladas. Ahora, con el anuncio de las retenciones se considera poco probable que se produzca un aumento de superficie para la próxima campaña, a menos que se produzca una fuerte suba en los precios internacionales.
