Trigo: se pueden ganar u$s 100 millones más

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18deNoviembrede2002a las08:08

La Argentina y los productores pueden llegar a obtener entre u$s 50 y 100 millones extra por las exportaciones de trigo de la próxima campaña si para entonces se aplica el nuevo programa de calidad diferenciada, que está llevando adelante un grupo de trabajo oficial integrado por el SENASA, el INTA y el ex INASE, en el ámbito de la Secretaría de Agricultura.
La Argentina es el 5° exportador mundial de trigo y en la última campaña exportó 10 millones de toneladas por u$s 1.200 millones. Pero hasta hoy, en la comercialización no se utiliza un sistema de diferenciación de calidades, hecho que coloca a la producción local en desventaja frente a los principales competidores: Canadá, Estados Unidos, Australia y la Unión Europea (UE), que cuentan, desde hace tiempo, con esquemas de clasificación que, incluso, determinan que el trigo, en más de un caso, haya dejado de ser commodity para transformarse en “roducto”

La diferenciación de calidades tiene impacto, incluso, en el mercado interno, ya que cada vez la industria exige tipos más especiales y definidos de trigos, los que no siempre pueden ser satisfechos por la oferta local.

Sin embargo, la implementación de un sistema como el que se está estudiando permitirá la producción de harinas de distintas variedades, que abastecerían las distintas demandas, tanto de la industria nacional como del mercado internacional.
La industria, local y extranjera, actualmente es muy exigente con las características de las harinas que deben ser usadas para la obtención de determinados productos, ya que de ellas depende la calidad final y la mayor aceptación por parte del consumidor, pero también su mayor o menor eficiencia industrial.

Propuesta “nsoslayable”

El programa comenzó a gestarse en 1993 y desde entonces sólo “e han realizado algunas modificaciones en los estándares, pero todavía no se ha encontrado un trigo mejor diferenciado, que permita, además, elevar los precios derivados de la calidad” explica el vicepresidente del SENASA, Daniel Welschen.

“l impedimento mayor que tenemos es de tipo cultural. Estamos acostumbrados a mezclar todo el trigo y venderlo así; esto hace que cuando se produce una demanda de una calidad determinada no podamos presentar ninguna propuesta en ese mercado” agregó.
Por su parte, los técnicos consideran que lo ideal sería tener una política de segregación que permita que el país produzca trigos blandos y duros en determinadas regiones de su territorio, ya que hay zonas aptas para cada uno de ellos y con altos rendimientos.

El programa de diferenciación de calidad de trigo está siendo desarrollado por distintos sectores que integran la cadena, los que tienen cifradas expectativas en la posibilidad de poder realizar los primeros embarques diferenciales a Brasil ya en la próxima campaña.

La segregación es una necesidad frente a mercados cada día más exigentes y competidores, como los países del Este europeo, que no sólo avanzaron en el desarrollo de trigos de calidad, sino que también los están colocando a buen precio en los mercados tradicionales. Concretamente, Ucrania realizó este tipo de transacciones con el principal comprador argentino de trigo: Brasil.

La segregación plantea un desafío para los próximos años en el sector productivo y, como cualquier desafío, presenta nuevas oportunidades: mayor ingreso de divisas, posicionamiento en los mercados con fuerte demanda de calidad y una visión estratégica, extrapolable a otras iniciativas de la agricultura.

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