Tractores: el 2003 alumbra mejor

27deDiciembrede2002a las08:20

Porto Alegre. Los 1.500 kilómetros que separan a Córdoba de Canoas, el distrito industrial cercano a Porto Alegre donde opera la mayor fábrica de tractores de Sudamérica, entregan la imagen de una gran autopista de doble vía por donde cobra fuerza la anhelada integración del Mercosur.

Desde este ángulo es posible advertir que por una de las manos circulan las “tractopartes” provistas por empresas locales (con una inserción mucho más prometedora a partir del empalme cambiario). Y por la otra, cruzan la frontera brasileña las máquinas terminadas que abastecen a uno de los mayores cinturones agrícolas del mundo.

“En la Argentina hay muy buenos autopartistas; la convertibilidad los fue dejando de lado como proveedores. Pero tienen muy buena calidad de componentes y costos competitivos. Y a partir de las modificaciones cambiarias van a aumentar su presencia en Brasil. En el caso de nuestra fábrica Massey Ferguson esperamos que esa integración de partes argentinas pueda llegar hasta un 70 por ciento”, adelantó Normelio Ravanello, director de Operaciones para Sudamérica de Agco-Allis.

El directivo brindó detalles del programa de inversiones en la región, que ya está en marcha, con aportes por 35 millones de dólares para ampliar la producción de tractores y cosechadoras.

Números en alza

Los fabricantes prevén para el próximo año una reactivación significativa. “El 2002 termina por debajo del 2001, con una mercado de 900 a mil unidades para todas las marcas, pero con una reacción fuerte en el segundo semestre. Para el año entrante, nuestra previsión es que las ventas aumentarán 50 por ciento (1.500 tractores), pero pueden llegar a duplicarse (2.000 unidades) si se reactivan las líneas de crédito. Mucho depende del factor político y el efecto elecciones”, dijo a La Voz del Campo Martín Bran, gerente de ventas de Agco Argentina.

Así, comenzaría a remontarse la cuesta del 2002, cuando se llegó a un piso histórico en la reposición nacional, que tuvo sus picos durante el “boom” agrícola de los ’89 (ver “Pesos pesados”, en página 3).

La compañía organizó una visita para medios de comunicación argentinos –entre los que se contó La Voz del Interior–, y que fueron recibidos por la plana mayor de Agco en Argentina y Brasil. Además de Ravanello, estuvieron Luis Ghiggi, director de Ingeniería para Sudamérica; André Rorato, director de Exportación; Martín Bran, gerente de ventas de Agco Argentina; Ricardo Turati, gerente de marketing y Diego Acuña, del área de ingeniería de ventas.

Ampliación industrial

El de Canoas es uno de los cinco centros industriales de Agco-Massey Ferguson a nivel mundial, con una producción de 84 tractores diarios de distintas potencias y prestaciones (ésta fue la media de diciembre).

El grupo estadounidense Agco-Allis surgió hace 12 años, a principios de los ’90, a partir de un concesionario de la marca Deutz-Allis y su política de expansión mundial se basó en la adquisición de grandes marcas, de las cuales MF es la más emblemática.

En Brasil acaba de invertir 35 millones de dólares en ampliaciones para incorporar una nueva línea de montaje de tractores Massey, a partir del 13 de enero. Con esta inversión, Agco también incrementará su producción de cosechadoras en otra fábrica situada en Santa Rosa, cerca de la frontera con Misiones (una localidad muy popular en Brasil porque es el pueblo natal de Xuxa). El proyecto incluye la producción de partes de una cosechadora para el mercado de Estados Unidos.

Según las previsiones, esta máquina ingresaría al mercado argentino en 2004.

En tractores, la meta es llegar el próximo año a las 20 mil unidades, unas siete mil más que durante el corriente año. Esto debido a que Agco-MF amplió sus planes de producción en Brasi

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