EE.UU. e Irak presionan la plaza de commodities

03deMarzode2003a las08:05

Con las alternativas del conflicto con Irak sin resolverse, el mercado intenta definir su tendencia por el lado de los fundamentos que le son propios. En este sentido, el nerviosismo del mercado y la incertidumbre reinante dispararon los precios de los fletes en Asia a los precios más altos de los últimos 7 años, lo que en principio podría atentar contra el nivel de importaciones proyectadas.

Asimismo, los precios del petróleo llegaron a niveles no observados desde octubre de 1990, en oportunidad del conflicto en el Golfo Pérsico. De todos modos, y particularmente en el mercado de soja, la demanda continúa su marcha. China prosigue con su sostenido ritmo de compras de poroto norteamericano. Hasta mediados del mes de febrero, los compromisos de venta de soja de los EE.UU. a China alcanzaban los 6,8 mill./t, con embarques que ya totalizaban los 5,3 millones y que superan en un millón de toneladas la totalidad de lo comprado por este país durante la campaña 2001/ ''02. Mientras tanto, el mundo contempla con parsimonia este sostenido ritmo de ventas confiado en que, una vez que se encuentre disponible la soja sudamericana, la actividad de los EE.UU. declinará y con ella los precios. Cabe aquí acotar que en la medida en que se racione el consumo en el corto plazo a la espera de las disponibilidades de esta región, el efecto negativo que se aguarda en los precios se podría neutralizar.

En Brasil, la cosecha de soja sigue avanzando y también la llegada de buques a sus puertos. El «lineup» en el puerto de Paranaguá es de 600 mil toneladas, y en Santos, de 250 mil. Tradicionalmente, el primer tramo de la campaña cuenta con problemas logísticos, y este año no se dará una excepción a esta regla. La cosecha brasileña sigue, además, creciendo. Safras estima que se obtendrán 50,3 mill./t contra los 48,6 de lo estimado en diciembre y muy por encima de los 42,3 obtenidos el año anterior.