Inmuebles rurales y la doble imposición

El tratamiento de los impuestos patrimoniales trae aparejado el análisis de los bienes que componen la explotación agropecuaria.

11deAbrilde2003a las08:25

El tratamiento de los impuestos patrimoniales trae aparejado el análisis de los bienes que componen la explotación agropecuaria, razón por la cual los inmuebles rurales, en mayor medida, adquieren protagonismo sobre los demás bienes de la explotación.

El artículo 17 de la ley 22.966, Impuesto sobre los Bienes Personales (IBP), establece que son sujetos del impuesto las personas físicas y sucesiones indivisas radicadas en el país o en el exterior, en relación con los bienes que posean en el país.

Por su parte, el artículo 19 de la norma enuncia en dos de sus incisos que se consideran como bienes situados en el país los inmuebles ubicados en el territorio y los patrimonios de empresas o explotaciones unipersonales ubicados en él.

El artículo 21, inciso f), indica que se encuentran exentos del impuesto los inmuebles rurales a que se refiere el inciso e) del artículo 2° de la Ley del Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta (IGMP). Este último establece que son sujetos de este impuesto las empresas o explotaciones unipersonales ubicadas en el país (inciso c]), y las personas físicas y sucesiones indivisas, titulares de inmuebles rurales, en relación con dichos inmuebles (inciso b]).

La reforma tributaria introducida por la ley 25.239 grava con el IGMP a todo inmueble que no sea productivo con la alícuota de 1% sin interesar si se supera o no el mínimo exento del impuesto de $ 200.000.

Efectuada esta breve introducción normativa, podemos precisar los siguientes aspectos:

Inmuebles de personas físicas
Para los inmuebles rurales pertenecientes a personas físicas, afectados a la explotación, el primer escollo a sortear será ver en cuál de los incisos del artículo 2° del IGMP corresponde incluirlos.

Debemos destacar que la inclusión en uno u otro inciso tendrá su incidencia en el costo tributario, debido a lo siguiente:

1) Si se grava la empresa o explotación unipersonal sin incluir el inmueble rural propiedad de la persona física (inciso c]), y por el otro se considera a dicho inmueble en forma aislada por cuanto corresponde ser tratado por el inciso e) del artículo 2°, se podrá lograr una doble aplicación de la exención del inciso j) del artículo 3° (bienes del activo gravado cuyo valor no exceda de $ 200.000).

2) Si el inmueble rural, propiedad de persona física, está incluido en la empresa o explotación unipersonal, al liquidar el IBP queda incidido formando parte del activo. En cambio, si en el IGMP está comprendido dentro del inciso e) del artículo 2°, le cabe la exención del IBP.

La redacción en el IGMP debió ser más precisa y referirse a inmuebles rurales no incluidos en empresas o explotaciones unipersonales.

Lo razonable parecería ser que los inmuebles rurales afectados a empresas o explotaciones unipersonales formen parte de su activo, y que a los arrendados o inexplotados se los incluya en el inciso e) del artículo 2°. En igual sentido se ha pronunciado la AFIP (dictamen 7/2002).

Inmuebles arrendados
Están alcanzados en forma directa por el IGMP y exentos del IBP. Ello, por cuanto el solo hecho de estar comprendidos en IGMP, artículo 2°, inciso e), los exime de Bienes Personales.

Los inmuebles rurales pertenecientes a personas físicas están alcanzados por el IGMP, aunque no estén afectados a la obtención de rentas.

Como conclusión, podemos decir que tal como está planteada la normativa en cuestión, se genera una doble imposición que supone gravar al inmueble rural con el IGMP y a ese mismo bien gravarlo con el IBP en el caso en que la persona física titular del inmueble rural lo afecte a una explotación unipersonal.

Con el fin de disminuir la carga tributaria que se genera, una recomendación sería tratar de separar la em

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