Salen a defender el girasol cultivado en la Argentina

Los miembros de la Asociación Argentina del Girasol (ASAGIR) van también por el honor.

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28deAbrilde2003a las08:01

El campo siempre es lindo, pero mucho más lo es si tiene girasol. Así lo entendió Vincent van Gogh a fines del siglo XIX, y pintó una serie de cuadros con el cultivo como gran protagonista. Y así lo entienden ahora los integrantes de esa cadena productiva, desde los productores hasta la exportación. Preocupados por el retroceso del cultivo a nivel local, se unieron en defensa de un negocio que mueve 800 millones de dólares anuales.

Los miembros de la Asociación Argentina del Girasol (ASAGIR) van también por el honor. Es que la Argentina es desde hace unos años el mayor exportador de ese tipo de aceite, con el 50% de la oferta mundial, pero otros países productores amenazan con bajarla del podio.

"El potencial de Ucrania y Rusia es muy alto, y además están en Europa, que es uno de los principales destinos del girasol argentino", dijo Gustavo Grobocopatel, productor de la oleaginosa y alma máter de ASAGIR. Ese temor a perder posiciones impulsó también a sumarse a la entidad a los grandes exportadores del rubro, entre ellos Molinos, Cargill y AGD. Y lo mismo hicieron los proveedores de insumos, como Basf, Monsanto y Nidera.

"Esta es la única organización por cadena productiva del país, y como tal no es gremial, tiende al bien común", se ufanó Grobocopatel. En rigor, como único objetivo ASAGIR se planteó posicionar el girasol frente a la competencia externa. Y también frente a la competencia de otros granos, en especial la soja. El girasol es el cuarto cultivo de la Argentina, detrás de la soja, el maíz y el trigo. A fines de los noventa se llegaron a producir más de 7 millones de toneladas. Pero tras un fuerte bajón de los precios, la siembra disminuyó a la mitad. Para esta campaña se esperan 3,6 millones de toneladas.

Aún así, la Argentina sigue siendo uno de los principales productores, detrás de los países de Europa del Este. Y como exporta el 90% de su cosecha, lidera el mercado internacional. Vende 1,25 millones de toneladas de aceite de girasol, la mitad de la oferta mundial. Para defender esta participación, ASAGIR apuesta a "bajar los costos de producción y elevar el precio del producto". Por eso, uno de sus pilares es promover la investigación: ya subsidian 12 proyectos técnicos con fondos propios.

Otra estrategia es que el girasol obtenga un valor diferencial frente a otros aceites, ya que se trata de un producto de mayor calidad. Es la tarea más difícil, porque ese mercado está dominado por los aceites de palma y soja, que imponen los precios. "El mejor camino es diferenciando el girasol de los otros aceites, y vendiéndolo en el exterior como la carne o los vinos, como una marca argentina", dijo Grobocopatel.

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