Avance explosivo de la cosecha entrerriana

La provincia de Entre Ríos ha mostrado un crecimiento relativo muy importante respecto de la producción nacional de soja.

06deMayode2003a las17:27

La provincia de Entre Ríos ha mostrado un crecimiento relativo muy importante respecto de la producción nacional de soja. Durante la campaña que se está cerrando, el área sembrada superó el millón de hectáreas, representando este número un 216% más de lo hecho en esta provincia en la campaña 98/99, hace apenas cinco años. En los próximos días se pondrá a prueba la capacidad de manejo de la cosecha obtenida con la infraestructura disponible.

En un informe de la semana pasada, CCA evaluaba la acumulación de excesos hídricos en el norte de Santa Fe, la cual dio origen al conocido fenómeno que afecta a la cuenca del Salado. En esta oportunidad resaltamos también la extensión hacia el norte de Entre ríos del área con gran acumulación de excesos hídricos, que podría dar como resultado un aumento en el caudal del sistema asociado al río Gualeguay. La figura adjunta muestra las lluvias que determinaron los excesos mencionados (CCA / BCER).

Finalmente se ha concretado el aumento en los caudales y desbordes del Gualeguay y algunos de sus principales afluentes, tal como sucedió anteriormente en Santa Fe. Sin embargo, las características de ambos fenómenos y sus consecuencias son muy distintas en las dos provincias.

Por un lado, la topografía de las cuencas del Salado y del Gualeguay son muy diferentes: mientras que la primera es prácticamente llana, con poca pendiente, la segunda presenta una forma más irregular, con cauces más profundos. Esto hace que en el caso de Santa Fe los excesos se extiendan mucho más que en Entre Ríos, afectando un área mayor. Esto hace que desde el punto de vista agrícola, las consecuencias sean mucho menores en Entre Ríos, afectando apenas algunas zonas marginales para la actividad agrícola.

Otra diferencia importante entre ambos casos es que los excesos en la cuenca del Salado santafesino no son frecuentes, y menos en la magnitud en que se han dado en esta oportunidad; en cambio en la cuenca del Gualeguay los excesos ocurren con mayor asiduidad. Esto hace que más allá de las previsiones oficiales, los productores de las zonas ribereñas (prácticamente ganaderas) realicen ellos mismos un seguimiento de las lluvias registradas en la cuenca alta para decidir evacuar la hacienda.

No se espera entonces que las reservas excesivas que muestra el territorio entrerriano ni las inundaciones propiamente dichas produzcan una merma significativa en los rendimientos esperados hace un mes. El último periodo de lluvias en la zona se extendió por una semana y generó una gran ansiedad en los productores, que retomaron las tareas de cosecha con gran celeridad, a pesar del alto contenido de humedad y de los pronósticos de buen tiempo.

A la rápida recolección de grandes volúmenes de soja se oponen ahora algunas dificultades a ser sorteadas en el corto plazo. La pregunta es: teniendo en cuenta el rápido crecimiento del área sembrada de soja en la provincia de Entre Ríos, ¿habrá capacidad estructural para sacar la cosecha?

Entre los inconvenientes a solucionar se halla, por ejemplo, el mal estado de los caminos. Los accesos por tierra a la provincia de Santa Fe se hallan sumamente restringidos y no se esperan mejoras en esta situación en los próximos 15 días. Las opiniones acerca de la capacidad de acopio de la provincia se hallan divididas, al igual que la suficiente disponibilidad de bolsas silo. En el corto plazo quedará en evidencia quiénes tienen la razón al respecto, constituyendo una gran oportunidad para aprender acerca del comportamiento del sistema y planificar las medidas a tomar en la próxima campaña.

Atendiendo a que no se halla habilitado aún el viaducto Rosario - Victoria, se pondrá también a prueba la capacidad del puerto de Diamante para afrontar esta eventualidad. Tampo

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