Crece el uso de la inseminación artificial

El momento de la ganadería se refleja en más inseminación en rodeos de cría y en el uso de semen de mayor valor en el caso de los tamberos. Ya hay oferta de semen sexado

01deAgostode2003a las08:25

Tanto desde el centro de inseminación Ciale como del Ciiado coinciden al señalar que el uso de la inseminación artificial en rodeos de cría viene creciendo en los últimos tiempos.

Jorge Cabezas, gerente del Centro de Inseminación Artificial La Elisa (Ciale), estima que anualmente en el país se venden entre 2,7 y 2,8 millones de dosis de semen vacuno. El dato cierto es que las empresas nucleadas en la Cámara Argentina de Biotecnología de la Reproducción y la Inseminación Artificial (Cabia) colocaron en 2002 2,1 millones de dosis, de las cuales 1,4 corresponden a razas lecheras y el resto a carniceras. “La inseminación crece cuando la actividad ganadera está firme”, señaló Cabezas.

Entre los principales motivos que llevan a los criadores a utilizar esta tecnología se cuentan los siguientes:

1) Para preñar vaquillonas de 15 y 18 meses con semen de toros con facilidad de parto -relacionado con bajo al peso al nacer- sin correr con las sorpresas que podría dar el servicio natural con un toro del cual no se conocen muy bien los antecedentes.

2) Para no tener que manejar la categoría toros en el propio campo. De hecho, además del mantenimiento, hay un “lucro cesante” expresado en los terneros que se podrían sacar del lote que ocupan los toros.

3) Para tener una mejora genética rápida del rodeo, a menor costo.

4) Como alternativa a la inversión financiera que significa la compra de los reproductores. Hoy, el valor de un toro de genética razonable para rodeos comerciales se ubica entre $2.800 y 4.000, y esto puede resultar financieramente “pesado”, para el criador.

“En las razas carniceras el uso de la inseminación artificial viene in crescendo, pero esto depende de cómo está económicamente la actividad. En el caso del tambo, por ejemplo, una buena rentabilidad se refleja en que los productores compran semen de mayor valor. En cambio, en la cría, esto se refleja porque los ganaderos inseminan más. Si los números se ajustan mucho, tienden a volver al toro y el servicio natural”, explicó Cabezas.

Cuánto cuesta inseminar

Natalia y Mariana Hernández, ingeniera agrónoma la primera y médica veterinaria la segunda, son las responsables del Centro Integral de Inseminación Artificial del Oeste (Ciiado), luego del fallecimiento de su padre, Horacio, en septiembre del año pasado.

A la hora de hablar del costo actual de la inseminación, señalan en primer lugar el tipo de semen a utilizar, que puede variar entre 7 y 20 pesos por dosis. El segundo factor es el tipo y calidad de drogas a utilizar, tanto para la sincronización del celo -lo que está impulsando la inseminación artificial es la técnica conocida como ‘a tiempo fijo’- como para la aparición del mismo.
 
Vaquillonas y vacas secas sólo requieren prostaglandina (sincronizador), mientras que vacas en lactancia requieren además del suministro de progesterona y estradiol. En el primer caso se habla de un piso de $4 por cabeza y en el segundo de $12.

“El tercer punto es el costo del servicio de la inseminación, que depende mucho de la cantidad de animales a inseminar”, comentó Mariana Hernández. “Pero se puede hablar de 2,5 a 3 kg de novillo por vaca inseminada”, ejemplificó. A 1,8 $/kg, esto representa entre $4,5 y 5,4 por vaca.

Por último, se menciona que el porcentaje de preñez logrado con inseminación a tiempo fijo ronda el 50 por ciento. El repaso, o bien se hace con una segunda inseminación, o bien con toros. En el caso del Ciiado, ellos ofrecen toros de la cabaña en alquiler para hacer el repaso. En definitiva, considerando las distintas variables en la inseminación, hay coincidencia en que el costo por vaca inseminada

Temas en esta nota