Argentina, primera en el consumo de carne

Alcanza los 54 kilos anuales por habitante

Por
21deAgostode2003a las08:43

Los datos surgen de un estudio realizado por la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, que analizó la percepción de la calidad de la decisión de compra de carne fresca en nuestro país.

El consumo de carne vacuna en la Argentina asciende a 54 kilogramos por habitante, lo que coloca al país primero en el ranking mundial mientras que, a la hora de elegir, los compradores privilegian atributos como el color, y la cantidad y distribución de la grasa del producto.

En el Gran Buenos Aires, el 74 por ciento de la carne vacuna se adquiere en carnicerías y sólo el 26 por ciento en supermercados.

La preferencia por los pequeños comercios adquiere una importancia similar en frutas y verduras, y es superada por otros alimentos como panes y pescado, según el Indec.

La compra de carne a través de super e hipermercados tocó su máxima participación a fines de los ’90, cayendo abruptamente en los últimos años. En el trabajo fueron entrevistados consumidores de Capital Federal y Gran Buenos Aires —varones y mujeres a cargo de las compras hogareñas— de nivel socioeconómico representativo de la mayor parte de los habitantes metropolitanos.

Tipo de corte.

“Los resultados mostraron que casi todos los consumidores privilegian atributos como el color de la carne, la cantidad y distribución de la grasa, el tipo de corte y su fragmentación, además del envase y la presentación”, señala el trabajo.

Sólo los consumidores más exigentes seleccionan en función de la raza y categoría del animal, y del sistema de alimentación, atendiendo a la información disponible en la etiqueta.

Las preferencias se restringen a una variedad muy limitada de cortes, donde los más codiciados son asado, nalga, bifes, cuadril, peceto y otros, que representan tan sólo el 30 por ciento de la res.

El segundo puesto es para cortes como el matambre, tortuguita, palomita y carnaza, que suman el 14 por ciento del animal, mientras que el 56 por ciento restante es ignorado por el consumidor.

Temas en esta nota