Hay que conocer el suelo como el bouquet de un buen vino

La canadiense aseguró que las lombrices y los hongos le dan vida a la tierra que es trabajada en siembra directa

28deAgostode2003a las10:07
Es frecuente escuchar a algunos productores agropecuarios quejarse porque su suelo esta sucio porque tiene lombrices y muchos hongos. Error, ese suelo está vivo, es lo más importante que esté lleno de vida porque eso es lo que nos sirve, definió la bióloga canadiense Jill Clapperton, quien se refirió a "importancia" de la biodiversidad y la rotación de la tierra durante la primera jornada del XI Congreso de Aapresid "Darse cuenta", que se desarrolla en la Bolsa de Comercio de Rosario desde el 26 al 29 de agosto.

La bióloga aseguró que el suelo es un sistema vital que no solo debe alimentarse con carbono de los rastrojos del cereal sino también con nitrógeno. "Pensamos solo en rindes, en que sea altamente productivo, pero en muchas oportunidades nos olvidamos que también hay que pensar en la calidad. Si apuntamos a las calorías, no hay que olvidar en los nutrientes que hay en el suelo mismo porque nos dará un mejor producto", añadió Clapperton -que realizó una recorrida por distintos puntos del país de la Argentina antes de presentarse en el XI Congreso de Aapresid- aconsejó a los productores agropecuarios que asistieron al encuentro no pensar en el suelo como algo lineal sino como un sistema.

"La biodiversidad de materias del suelo es lo que nos sirve, hay cristales que controlan a los insectos. Así como el 95 por ciento de los hongos son buenos para la tierra porque en muchos casos actúan como una red sobre la raíz", graficó Clapperton.

En ese sentido, la bióloga canadiense dijo que los hongos tienen una gran importancia porque trabajan en función de conseguir el equilibrio entre carbonos y nitrógenos.

"La descomposición del suelo es rica en nutrientes", explicó Clapperton al definir las cualidades de la siembra directa. "La biodiversidad nos da resistencia y flexibilidad, y no debemos olvidar la importancia de un suelo flexible. Cuantos más organismos funcionen en forma distinta, mejor", añadió.

"No tengo suficiente residuos porque tengo lombrices, dicen algunos productores agropecuarios que están incursionando en la siembra directa. No es así, cuanto más lombrices mejor y cuanto menos las molestemos con la labranza mejor todavía", aseguró Clapperton, quien finalmente aconsejó: "Hay que conocer el suelo como se conoce el bouquet de un buen vino".