La tecnología será el soporte de la próxima década
Mario Bragachini sostiene que la rentabilidad dependerá más de la productividad que de la escala
30deAgostode2003a las08:54
El uso de las nuevas herramientas
Durante la década del 90, en el mundo se produjeron significativos avances tecnológicos que revolucionaron la agricultura mundial y provocaron aumentos de productividad en los cultivos extensivos. Por ejemplo, la biotecnología, la informática, la electrónica, el GPS, el desarrollo de las comunicaciones.
La Argentina no perdió el tren del desarrollo agropecuario y se encuentra entre los países de mayor adopción tecnológica del Cono Sur, junto con Brasil.
Desde el inicio de la década del 90 hasta estos días, la Argentina evolucionó en la producción de grano de 37 a 70 millones de toneladas y en el cultivo de soja, en los últimos 7 años pasó de 12 a 35 millones de toneladas.
Paralelamente la escala promedio de las explotaciones aumentó un 28% llegando a 538 ha/explotación en promedio en el año 2002.
También cambió el perfil del productor surgiendo la figura de los productores carentes de tierra que producen el 65% de los granos bajo alquiler del 50% de la superficie dedicada a la agricultura.
El éxito de éstos nuevos productores innovadores se basó en la adopción de la tecnología de alto impacto productivo, con maquinaria de alta eficiencia de trabajo con uso anual intensivo.
Mayor precisión
Por todo lo explicado, el coordinador del Proyecto Nacional Agricultura de Precisión, del INTA Manfredi, Mario Bragachini sostiene que en la próxima década se espera un fuerte crecimiento del aprovechamiento eficiente de las nuevas herramientas que ofrece la agricultura de precisión.
En un trabajo realizado por Bragachini, cuyos principales párrafos se detallan a continuación, se señala que estas herramientas son el GPS, monitores de rendimiento, sensores, software GIS, imágenes satelitales y maquinaria inteligente, todo ello de manera tal que esa valiosa información georreferenciada sea transformada en información agronómica y económica de utilidad práctica.
Este proceso se caracterizará por una mayor eficiencia en la gestión del manejo tercerizado de siembra, fertilización, pulverización, cosecha y poscosecha.
Igualmente, deberá tenderse a un crecimiento importante de la experimentación, donde se analice la variabilidad espacial y temporal, la elaboración de diagnósticos interdisciplinarios, con planteos de objetivos productivos y de sustentabilidad progresivos.
Esta tarea se basa en el manejo diferenciado a nivel zonal, de campos y lotes, para llegar a un objetivo más ambicioso, que es el manejo diferenciado, con aumento de eficiencia del uso de los insumos y mayor eficiencia productiva basado en una secuencia de cultivos sustentables, en base a trigo/soja/maíz en la zona pampeana, incluyendo al sorgo y al girasol en zonas apropiadas y, por supuesto, a los cultivos regionales como maní, poroto, arroz y algodón, la ganadería bovina de carne y leche, como también la producción porcina y ovina como herramienta de valor agregado a la producción primaria.
Años de productividad
En resumen, Bragachini señala que la década del 90 se caracterizó por un aumento productivo basado en el crecimiento del área agrícola y en la introducción de tecnologías revolucionarias de alto impacto, en gran escala y bajo costo de la tierra.
Para la década de 2003/2013 se espera un mayor costo de la tierra, lo que redefinirá el sistema productivo hacia un manejo más preciso de todos los factores que inciden en el rendimiento y la sustentabilidad de las explotaciones, incrementando el uso de nuevas herramientas como las que involucra la agricultura de precisión.
En síntesis: la rentabilidad en la próxima década comenzará a depender cada día más de la productividad y menos de la escala.
Durante la década del 90, en el mundo se produjeron significativos avances tecnológicos que revolucionaron la agricultura mundial y provocaron aumentos de productividad en los cultivos extensivos. Por ejemplo, la biotecnología, la informática, la electrónica, el GPS, el desarrollo de las comunicaciones.
La Argentina no perdió el tren del desarrollo agropecuario y se encuentra entre los países de mayor adopción tecnológica del Cono Sur, junto con Brasil.
Desde el inicio de la década del 90 hasta estos días, la Argentina evolucionó en la producción de grano de 37 a 70 millones de toneladas y en el cultivo de soja, en los últimos 7 años pasó de 12 a 35 millones de toneladas.
Paralelamente la escala promedio de las explotaciones aumentó un 28% llegando a 538 ha/explotación en promedio en el año 2002.
También cambió el perfil del productor surgiendo la figura de los productores carentes de tierra que producen el 65% de los granos bajo alquiler del 50% de la superficie dedicada a la agricultura.
El éxito de éstos nuevos productores innovadores se basó en la adopción de la tecnología de alto impacto productivo, con maquinaria de alta eficiencia de trabajo con uso anual intensivo.
Mayor precisión
Por todo lo explicado, el coordinador del Proyecto Nacional Agricultura de Precisión, del INTA Manfredi, Mario Bragachini sostiene que en la próxima década se espera un fuerte crecimiento del aprovechamiento eficiente de las nuevas herramientas que ofrece la agricultura de precisión.
En un trabajo realizado por Bragachini, cuyos principales párrafos se detallan a continuación, se señala que estas herramientas son el GPS, monitores de rendimiento, sensores, software GIS, imágenes satelitales y maquinaria inteligente, todo ello de manera tal que esa valiosa información georreferenciada sea transformada en información agronómica y económica de utilidad práctica.
Este proceso se caracterizará por una mayor eficiencia en la gestión del manejo tercerizado de siembra, fertilización, pulverización, cosecha y poscosecha.
Igualmente, deberá tenderse a un crecimiento importante de la experimentación, donde se analice la variabilidad espacial y temporal, la elaboración de diagnósticos interdisciplinarios, con planteos de objetivos productivos y de sustentabilidad progresivos.
Esta tarea se basa en el manejo diferenciado a nivel zonal, de campos y lotes, para llegar a un objetivo más ambicioso, que es el manejo diferenciado, con aumento de eficiencia del uso de los insumos y mayor eficiencia productiva basado en una secuencia de cultivos sustentables, en base a trigo/soja/maíz en la zona pampeana, incluyendo al sorgo y al girasol en zonas apropiadas y, por supuesto, a los cultivos regionales como maní, poroto, arroz y algodón, la ganadería bovina de carne y leche, como también la producción porcina y ovina como herramienta de valor agregado a la producción primaria.
Años de productividad
En resumen, Bragachini señala que la década del 90 se caracterizó por un aumento productivo basado en el crecimiento del área agrícola y en la introducción de tecnologías revolucionarias de alto impacto, en gran escala y bajo costo de la tierra.
Para la década de 2003/2013 se espera un mayor costo de la tierra, lo que redefinirá el sistema productivo hacia un manejo más preciso de todos los factores que inciden en el rendimiento y la sustentabilidad de las explotaciones, incrementando el uso de nuevas herramientas como las que involucra la agricultura de precisión.
En síntesis: la rentabilidad en la próxima década comenzará a depender cada día más de la productividad y menos de la escala.
