Capacitación del personal: "Una idea mal entendida es un trabajo mal realizado".

Durante la segunda jornada del Congreso Nacional de Cría que se desarrolla en la ciudad de Santa Fe con la organización de AACREA, el productor Lorenzo Huffmann, integrante del grupo CREA de 25 de Mayo, provincia de Buenos Aires, compartió con los presentes la experiencia realizada en su explotación sobre la capacitación del personal.

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01deOctubrede2003a las15:59

Lorenzo Huffmann, CREA

 

El productor recordó la dificultad que se le presentó en el pasado para comprender la terminología de los asesores técnicos y cómo esa circunstancia lo llevó a capacitarse, iniciativa que trasladó al personal de su empresa.

“El tema no solo es que empezamos a pensar diferente sino que necesitábamos actuar diferente, conforme a nuestras nuevas ideas. Era de capital importancia que el personal nos entendiera para llevar a la acción nuestras nuevas ideas. Para eso la única salida era enseñarles a ellos lo que nosotros estábamos aprendiendo”, explicó.

A partir de ese momento, indicó Huffmann, se emprendió la tarea de instrucción del personal, que se puso en práctica con la coordinación del asesor del grupo CREA al que se sumó un disertante invitado para que de la charla, pero sin la presencia de los empresarios “para que no se sientan inhibidos de preguntar, opinar y comentar”.

Seguidamente, “comenzaron a verse efectos colaterales muy buenos” y el personal se sintió más involucrado y comprometido, creció un clima de compañerismo y amistad, se revalorizó el trabajo con posibilidades de incrementar sus ingresos y también se pudo detectar a los no capacitables, enumeró el productor.

Asimismo, resaltó que deben contemplarse ciertas reglas básicas como realizar la capacitación en horas de trabajo, obligatoriamente y rotándolo en distintos establecimientos. Las charlas deben ser coordinadas y moderadas por un asesor CREA y dictadas por un especialista (ingeniero, veterinario, etc.), preferiblemente por la tarde, para que el personal asista “almorzado”. También consideró que los temas a abordar tienen que ser acordes a las tareas que se avecinan según la época del año.

De igual modo, Huffmann aclaró que no basta solamente con la capacitación del personal, sino que hay que prestarle atención a su familia, especialmente a los hijos, ya que “no hay progreso social sin educación”.

En cuanto a los costos, el productor relativizó los mismos, pero resaltó los beneficios en aspectos medibles, como un mayor porcentaje de terneros logrados, optimización de pasturas gracias al aumento de materia seca producida, incluso la mejora sanitaria en los rodeos, que se traduce en una mejora en los ingresos de la empresa.

Finalmente, Huffmann remarcó que “la capacitación es un muy buen negocio; cuesta centavos y rinde varios años de beneficio. Es tan desproporcionado su costo en relación a los frutos que da que no debiera dudarse en seguir esta práctica”.

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