Los gordos "coparon" Liniers

Los feedloteros, los consignatarios y las autoridades del Mercado de Liniers participaron juntos del remate más grande del engorde a corral.

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08deNoviembrede2003a las08:48

Los feedloteros, los consignatarios y las autoridades del Mercado de Liniers participaron juntos del remate más grande del engorde a corral. Los animales llegaron, inclusive, de Córdoba y San Luis.

La industria del feedlot crece. No caben dudas. Y el jueves lo demostró en el escenario mayor de la ganadería nacional: el Mercado de Liniers. La Cámara de Engordadores de Hacienda Vacuna, que agrupa a los feedloteros, concretó allí el ma yor remate desde su creación: encerró más de 5.700 animales.

Por las pasarelas del mercado se podían ver a varios de los más importantes personajes del engorde a corral argentino. Allí estaba Miguel de Achával, el hombre de Cactus Argentina, la sociedad entre Cresud, de la familia Elzstain, y Cactus Feeders, el mayor grupo feedlotero de EE.UU.

De Achával sacaba pecho cuando mostraba los novillos pesados que trajo del feedlot que tiene en San Luis, con capacidad para 30.000 animales. Tan bien se veían los gordos que el rematador Fernando Saénz Valiente, cuando llegó al corral, pidió un aplauso para lo que consideró "el mejor lote de la jornada".

Además de Saénz Valiente, Bullrich y Cía, remataron Campos y Ganados y Colombo y Magliano. Y las asociaciones de Brangus y Braford premiaron a los mejores animales de esas razas.

Con el martillo en la mano, Oscar Subarroca, titular de Campos y Ganados, se emocionó al hablar del despegue que demostró el feedlot. Por eso, al empezar a rematar el primer corral, confundió el peso de los terneros que estaban allí (210 kilos de promedio) con el plazo con el que salían a venta. "Aquí hay 210 días de plazo", dijo y provocó la risa de todos por la inusual financiación.

Había animales de todas las categorías. Desde los terneros que apenas superaban los 200 kilos hasta los novillos pesados de poco menos de 500 que arrimó Cactus Argentina desde San Luis. Y todos obtuvieron buenos precios, según dijo a Clarín Juan Pedro Colombo, de Colombo y Magliano.

John Reilly, del feedlot de Enrique R. Zeni y Cía, llegó desde Marcos Paz y contaba cómo repararon los dos caminos de ingreso a su establecimiento. "Es que nosotros procesamos miles de toneladas diarias de alimento y si nos quedáramos sin poder entrar no podríamos trabajar", indicó el hombre que maneja los corrales con unas 20.000 cabezas.

Apoyado en la baranda de una de las pasarelas, Reilly bromeaba con Ignacio Rivarola, a quien consideró un especialista en hotelería, con su feedlot de San Pedro. Rivarola arengaba a quien quisiera escucharlo sobre las bondades del engorde a corral, que no dudó en considerar "el futuro de la ganadería argentina".

Durante la entrega de premios y el asado que se sirvió tras los remates, en el Museo de los Corrales, Daniel Costantin también mostraba su felicidad. Al mismo tiempo que explicaba las buenas pendientes que tienen sus corrales, ubicados sobre la laguna de Mar Chiquita, en Córdoba, sacaba cuentas sobre los animales que vendió, de varias categorías.

Mientras tanto, entre bife de chorizo, empanadas y vino, los feedloteros hacían planes para volver a "copar" Liniers.

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