Se recupera el ritmo de siembra tras las últimas lluvias.
La sequía persiste en el sur de Córdoba. Las recientes precipitaciones favorecen la implantación de los granos gruesos en diversas zonas. El trigo, el maíz y el girasol son los cultivos más afectados por la falta de agua.
Con las lluvias de estos últimos días empieza a recuperarse el ritmo de siembra de los granos gruesos, sobre todo de la soja, en buena parte de la pampa húmeda. En general, las lluvias trajeron alivio en las zonas que sólo requerían unos 30 milímetros para humedecer el horizonte superficial y lograr la germinación de las semillas. En los campos que necesitaban mayor aporte de agua la situación se mantiene muy despareja, según datos del Servicio Meteorológico Nacional.
Por ejemplo: en Bahía Blanca cayeron 35 milímetros; en Bolívar se registraron 85 milímetros; en Coronel Suárez se contabilizaron 50 milímetros caídos, y en Daireaux las lluvias marcaron el récord bonaerense, con 105 milímetros. Sin embargo, en la provincia de Córdoba, Laboulaye sólo recibió 2 milímetros, Marcos Juárez, apenas sumó 7 milímetros, en Río Cuarto cayeron 10 milímetros pero con granizo, e igual suerte corrieron Justiniano Pose y Adelia María, con mayor milimetraje, pero con pedrada.
En la provincia de Santa Fe, unas 200.000 hectáreas de los distritos Chabás, Villa Mugueta, Pueblo Muñoz y Fighiera resultaron afectadas por el temporal con viento huracanado que, además de derrumbar cultivos recientes, destruyó alrededor de 20 plantas acopiadoras de cereales y otras instalaciones de establecimientos rurales. En Chabás, 239 kilómetros al sudoeste de la capital provincial, sobre la ruta nacional 33, el viento destruyó una decena de silos.
