Urge jerarquizar a la carne y ganar mercados

No es ninguna novedad que las malas noticias se multiplican a una velocidad asombrosa, como reguero de pólvora, y las buenas tardan más; de allí, la necesidad de centrarnos en esto.

13deNoviembrede2003a las09:00

No es ninguna novedad que las malas noticias se multiplican a una velocidad asombrosa, como reguero de pólvora, y las buenas tardan más; de allí, la necesidad de centrarnos en esto. Aunque para muchos resulte raro, la carne bovina argentina es una muy buena noticia. Para llevar a cabo esto es vital la promoción.

A propósito de ésta es fundamental diferenciarla de la propaganda. Promoción es posicionar un producto, en este caso, carne vacuna, resaltar sus cualidades y atributos.

Esto posibilitaría el desarrollo de nuestra carne en el país y en el mundo, de ahí la obligación de hacerlo con prolijidad, de manera ordenada y no dando pasos en falso; el hacerlo mal es muy difícil de revertir. Con la promoción consolidada se jerarquiza y conoce el producto, carne bovina. Una vez instalado éste, viene el mecanismo de la propaganda, que deberá imponer tal o cual empresa, la cual deberá pagar ella solamente para imponer su marca. Consideramos muy importante no confundir promoción con propaganda; en la promoción debemos estar todos los actores de la cadena, en la propaganda, sólo los que pagan por tal marca. Volviendo a la promoción, un ejemplo de la fuerza del marketing es lo que dice nuestro primer embajador agropecuario, don Luis Landriscina: «Si los norteamericanos en el país del bife impusieron la hamburguesa, cómo puede ser que nosotros no hagamos lo mismo con nuestra carne y llevemos nuestros bifes a todas las góndolas del mundo».