En Salta prueban mejorar los rodeos con raza Senepol

Lo hacen en el establecimiento Doña Norha, cerca de Las Lajitas. Ya nacieron los primeros 300 terneros. Apuntan a lograr un producto de calidad, para exportar, en el mediano plazo, carne vía Chile.

05deDiciembrede2003a las08:37

El caso del establecimiento Doña Norha, en el departamento de Anta (Salta), indica que no todos los emprendimientos en esa región tienen que ver con la soja: también hay un plan estratégico para la ganadería vacuna.

Este campo, de 8.000 hectáreas, está ubicado a 90 km de Las Lajitas, la capital sojera del departamento, en lo que se conoce como “la frontera agrícola” de la provincia. Con lluvias de 700 mm y bastante erráticas, la práctica agrícola se torna más riesgosa que en Las Lajitas, donde llueven entre 900 y 1.000 mm al año.

“Estamos poblando el campo y mejorando la calidad genética del rodeo, con la idea de hacer el ciclo completo”, comentaron desde Agropuerto SA, la administradora del proyecto.

“En esto no estamos solos sino que hay proyectos similares y de la importancia de Cresud y Liag, que apuntan a tener una ganadería de calidad, con vistas a que cuando se solucione todo este problema de la aftosa, se pueda procesar la carne localmente y exportarla a los mercados de la costa del Pacífico vía Chile. Incluso se habla de una posible inversión en la industria frigorífica”, agregaron. Por otra parte, el mercado interno salteño también es una buena alternativa, dado que la producción local no alcanza para abastecer el consumo interno.

Costos y estrategia

Dos de las mejoras que se están implementando en Doña Norha son el desmonte, cuyo costo oscila entre 80 y 90 dólares la hectárea, y la siembra de gatton panic, con avión, lo cual suma otros 12 dólares.

Con esto ya se tiene una base importante para el manejo, ya que se trata de cuadros de 100 hectáreas, separados por una franja de monte de 50 metros -esto último obligatorio por ley-, provistos de un forraje de mejor calidad y productividad que el pasto natural que provee la zona.

El próximo paso será la implantación de alguna especie que provea de forraje en el invierno, y con buen contenido proteico, como podría ser el melilotus, que ya se está utilizando en explotaciones de Chaco y Formosa. En tanto, la cadena forrajera se termina de armar con maíz y sorgo.

“Pero la genética es fundamental”, explicaron desde la administración del campo. “En general, las posibilidades de comprar hacienda se encuentran muy limitadas a lo que ofrece la región, ya que hay que buscar animales que estén adaptados a la garrapata. Nosotros apuntamos a sangre Braford y Brangus, pero conseguimos una calidad mediana aquí en la región. Por eso se compraron toros de buena genética, para mejorar el rodeo”, comentaron.

“Normalmente, con la hacienda de la zona, con mucha sangre criolla, los animales sólo se pueden terminar a los 480 kg, y encima con bajo rinde al gancho, porque es hacienda muy ‘patuda’”, indicaron. “De ahí que nos concentráramos en conseguir hacienda de estas dos razas, con mejores propiedades carniceras

Experiencia con Senepol

Por interés de uno de los dueños del establecimiento, el año pasado se trajo semen de toros Senepol, una raza originaria del Caribe, cuyas principales características son su adaptación a las regiones tropicales, su mansedumbre y su habilidad materna (es una raza doble propósito).

De las 1.500 madres con las que hoy cuenta el establecimiento, se separaron 400, a las cuales se las inseminó con este semen, con la técnica conocida como “a tiempo fijo”. Así, este año nacieron los primeros 300 terneros cruza Senepol. La idea es separar unas 150 terneras para volverlas a inseminarlas con esa raza, con vistas a un proceso de absorción.

En tanto, se evaluará la performance del resto de los animales a campo, para ver si marcan una diferencia respecto de la hacienda que hay en el cam

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