¿Vendemos la vaca o le vendemos leche?
La reciente exportación de ganado en pie, formalizada con Venezuela, reavivó esta práctica que tiene en nuestro país antecedentes, siempre con opiniones encontradas.
La reciente exportación de ganado en pie, formalizada con Venezuela, reavivó esta práctica que tiene en nuestro país antecedentes, siempre con opiniones encontradas.
Partieron a Venezuela 880 vaquillonas Holando Argentino desde la provincia de Buenos Aires, son algunos ejemplares de la zona de Capitán Sarmiento y la mayoría del partido de Trenque Lauquen, en la que se concentra la mayor producción láctea de esa provincia.
A la lenta carga de los animales a las bodegas de los barcos que sirvieron como medio de transporte, habrá que sumar un número no definido de material seminal, que también forma parte de la negociación.
Abre una posibilidad comercial más a los ganaderos y abre también el tema a la polémica sobre la conveniencia de esta práctica.
La pregunta elemental que surge es, ¿por qué vender las vacas y no su leche?. Es decir lo mismo de siempre, ¿por qué la materia prima y no el producto final con todo su valor agregado?.
Sin conocer los pormenores de este negocio puntual es imposible abrir un juicio definitivo. Se puede relativizar el efecto negativo si tenemos en cuenta el número de cabezas vendidas, pero el cuestionamiento cobra fundamento si tenemos en cuenta el semen que acompaña a estos vientres y las posibilidades técnicas con las que cuenta Venezuela para la multiplicación de genes y transferencia embrionaria. En fin, la misma polémica se instala cada vez que algo así sucede.