Vaca loca y el consumo mundial
Mientras la FAO consideró que los casos de vaca loca registrados recientemente en Canadá y EE.UU. son “incidentes aislados”, que no deberían modificar la actitud de los consumidores, expertos locales advirtieron sobre la incapacidad de una detección temprana de la enfermedad...
Mientras la FAO consideró que los casos de vaca loca registrados recientemente en Canadá y EE.UU. son “incidentes aislados”, que no deberían modificar la actitud de los consumidores, expertos locales advirtieron sobre la incapacidad de una detección temprana de la enfermedad y la necesidad de fortalecer los sistemas de prevención existentes.
Los casos de Encefalopatía Espongiforme Bovina (o mal de la vaca loca) que se presentaron en el ganado en los Estados Unidos y Canadá “no deberían causar pánico entre los consumidores y los productores”, declaró la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
La organización alimentaria consideró que los tres bovinos canadienses, el norteamericano, e incluso la cabra francesa que dio positivo a la enfermedad, “son incidentes aislados”.
Sin embargo, Carlos Van Gélderen, especialista del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura aseguró a Infocampo que “en biología, nada es tan fácil” y recordó el caso del ternero de 19 meses que apareció en Japón con vaca loca, cuando “se creía que la enfermedad se manifestaba recién a partir de los 3 años”.