Producción de carnes
Tucumán tiene que crecer.
Si se produce calidad los precios mejoran. El futuro del NOA
La caída de la rentabilidad de los principales cultivos argentinos -como el maíz y el trigo- abrió, imprevistamente, una ventana para el desarrollo de la ganadería de Tucumán y de todo el país, porque constituye un buen negocio convertir los granos en carne. Y esto sería como recuperar el protagonismo que alguna vez consiguió.
Es que la ganadería se presenta con buenas perspectivas de crecimiento. Por una parte, porque la Argentina superó algunas contingencias sanitarias, lo que permitió que el año pasado reconquistara mercados internacionales que se le habían cerrado y lograra realizar exportaciones por más de U$S 1.000 millones.
Además, porque creció el precio que se paga en los mercados por la hacienda en pie. La semana pasada el novillo liviano alcanzó $ 2,40 por kilo, que constituyó el precio más alto que se pagó desde que la Argentina salió de la convertibilidad.