Prioridades del negocio ganadero argentino.- Arturo Lavallol (*)

La ganadería argentina cuenta con grandes posibilidades en función de las proyecciones de crecimiento que brindan los mercados externos y el consumo local. Para aprovechar esas potencialidades es necesario definir prioridades que permitan la expansión de la producción y el negocio ganadero.

12deMayode2005a las10:29

Durante el acto de apertura de la primera jornada del 2º Simposio Nacional de Sistemas Ganaderos en Siembra Directa realizado por AAPRESID en Rosario, el titular del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna, Arturo Lavallol, destacó el contexto favorable que se presenta para las carnes rojas argentinas y delineó las prioridades que deben ser tenidas en cuenta en el entorno productivo y comercial para potenciar el crecimiento del negocio.

Según Lavallol, hoy se advierten señales positivas que denotan un mayor interés del productor ganadero "que vuelve a creer en esta actividad y está pensando en invertir en ella, dejando de lado objetivos puramente especulativos y dando lugar a las posibilidades empresariales que ofrece la producción de carnes rojas en nuestro país".

En tal sentido, consideró que la actividad ganadera está recuperando el terreno que había perdido tras quedar "acorralada" por el boom agrícola, y que uno de los mayores desafíos será aumentar la provisión y la calidad de las carnes para poder cumplir con el crecimiento de la demanda esperado.

Para ello, consideró a la siembra directa (SD), las herramientas financieras, el trabajo conjunto entre los productores y una estrategia de cadena que brinde valor agregado como herramientas a utilizar para alcanzar dicho cometido.

Respecto de la implementación de la SD, el titular del IPCVA destacó que "aparece en este contexto como una tecnología interesante en el proceso de rejuvenecimiento de praderas" y, en ese sentido, remarcó la experiencia de AAPRESID, que ha permitido implantar praderas en siembra directa en planteos ganaderos maduros.

En cuanto a la necesidad de contar con herramientas financieras, sostuvo que "es necesario que mejoren las alternativas crediticias y que las mismas sean acordes a los ritmos biológicos de esta actividad y a los niveles de rentabilidad diferenciales que presenta la misma en las distintas zonas del país".

Asimismo, consideró que es fundamental el "trabajo integral", dada la complejidad que presentan los sistemas ganaderos en la actualidad, para lo cual es preciso contar con "una creciente camada de profesionales que sirvan de base para acompañar al productor" hacia una ganadería más profesional y con un mayor componente intelectual que mejore los parámetros productivos.

De igual modo, recomendó no desatender la calidad de las carnes y para ello destacó la necesidad de situarse siempre desde la necesidad de la demanda. "Nuevas demandas de calidad van marcando el camino a seguir, y por nombrar algunos ejemplos: el bienestar animal, el cuidado en el tipo de alimentación que reciben nuestros animales o la trazabilidad son temáticas de creciente interés y hay mucho campo para avanzar", destacó, al mismo tiempo que señaló la importancia de establecer una estrategia de cadena que genere valor agregado y lo reparta equitativamente entre todos sus eslabones.

Además, Lavallol hizo hincapié en las limitantes del negocio de la carne argentina y señaló entre ellas la exportación errática producto de vender sólo los excedentes del mercado interno, a lo que agregó: "Nuestro posicionamiento como proveedores de carnes debe luchar contra nuestras propias ineficiencias y desprolijidades en los servicios que ofrecemos, contra nuestra falta de credibilidad y contra una imagen negativa de país".

Finalmente, concluyó que a tales limitantes deben sumarse "la imposición de las retenciones a la exportación y la falta de apoyo del Estado para desarrollar un proyecto exportador que pareciera desconocer o ignorar el potencial del sector para

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