Para los argentinos, comer, es comer carne - Ignacio Iriarte (*)
El retroceso de la productividad y el aumento de la demanda. Los intentos del gobierno para controlar los precios y las difíciles alternativas para lograrlo.
Iriarte señaló que la productividad del rodeo de cría nacional retrocedió en los últimos dos años, en gran parte por el exceso de carga que se observa en la mayoría de las zonas ganaderas. "Hay más vacas, pero peor alimentadas y peor cuidadas, que dan un número declinante de terneros. Quizás en los años próximos el clima se estabilice y estos bajísimos índices mejoren, pero por ahora lo que tenemos es esto. Cada vez que se proyecta o se fantasea con un aumento en la productividad y de la tasa de extracción, los números reales de la ganadería argentina nos hacen aterrizar".
Para Iriarte en los últimos dos años la suplementación intensiva y la terminación a corral se ha incrementado enormemente y el consumo, lejos de caer, en lo que podría haberse interpretado como un rechazo del consumidor a ese tipo de carne, ha crecido notablemente, tanto en kilos per cápita como en los valores pagados al mostrador.