El trigo apunta a superar sus marcas

18deJuniode2005a las09:09

Destacados especialistas coincidieron en el cónclave en que con la aplicación de tecnología los productores argentinos tienen la posibilidad de repetir o mejorar en el próximo ciclo una producción con altos rendimientos

Con el trasfondo de la última campaña de trigo, que tuvo características excepcionales que permitieron que en vastas regiones muchos lotes promediaran sin sobresaltos los 4500 kilos por hectárea de rinde, el cereal tiene por delante el desafío de volver a buscar en el ciclo 2005/2006 una producción con altos rendimientos.

Aunque los resultados de 2004 se dieron de la mano de condiciones favorables en la mayoría de las zonas, una situación que según los técnicos no se repite siempre, en el balance de la campaña queda la sensación de que el trigo intenta subir su rendimiento promedio nacional, que hoy se ubica en torno de los 2700 kilos por hectárea, pese a enfrentar un escenario con costos que por lo menos subieron un 15% respecto del año pasado.

Esta y otras cuestiones del cereal, como las novedades en la utilización de variedades, fisiología, fertilización, manejo de enfermedades y hasta la calidad en el cultivo, formaron parte del temario del Simposio Trigo 2005, organizado por Syngenta en esta ciudad, que contó con la participación de especialistas y de 150 técnicos de diversas regiones. Apoyado en cifras sobre los rendimientos medios de trigo en el Reino Unido y Francia, que se ubican en 7,5 y 6,5 toneladas, respectivamente (allí hay máximos de 14/15 toneladas), Daniel Miralles, profesor de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba), subrayó que la Argentina tiene posibilidades de aumentar su rinde medio nacional. "Es importante saber cuál es nuestro techo ambiental, que está lejos de Francia e Inglaterra, que tienen condiciones distintas de radiación y temperatura (en ambientes del sudeste bonaerense sí se pueden lograr resultados más cercanos a estos países). No obstante, se podría incrementar la media nacional en una tonelada y pasar a 3500 kilos", expresó.

Mientras en los últimos 10 años el Reino Unido logró ganancias de rinde de 70 kilos por hectárea/año y Francia consiguió 38 kilos, la Argentina tuvo aumentos de 16 kilos por hectárea/año. "Nosotros podríamos acercarnos con técnicas más afinadas, con elementos de ecofisiología en los programas de mejoramiento para identificar atributos favorables al rinde, el uso de tecnologías satelitales y con modelos de simulación", señaló Miralles. Respecto de este último aspecto, el especialista presentó Cronotrigo, un modelo desarrollado por la Fauba para predecir la fenología del trigo. El programa, que se puede utilizar en un radio de 150/200 kilómetros alrededor de Buenos Aires (cubre localidades como Pergamino y Roque Pérez, entre otras), está disponible en www.agro.uba.ar/catedras/cerealicultura/servicios.htm .

A todo esto, el coordinador de agricultura de la zona Mar y Sierras de Aacrea y asesor de programas de trigo de calidad, Jorge González Montaner, consultado por LA NACION coincidió en que la Argentina podría tener rindes medios más altos. "En vez de 2500 kilos, con la tecnología disponible podríamos estar en 700 kilos más", afirmó. Entre otros conceptos, indicó que en la zona Mar y Sierras el desafío es lograr una ecuación trigo/soja de segunda que permita soportar los costos ligados a la producción del cereal, que van desde los arrendamientos caros (150/170 dólares por hectárea) hasta la urea, entre otros, y lograr márgenes por encima de los 40/50 dólares que deja con un cerea de 50 quintales.

No obstante, pese al costo de la urea y a la falta de humedad que hay en perfiles de los suelos de esta zona, fenómeno que ha retrasado la siembra, González Montaner consideró que hay que continuar con los niveles de la tecnología aplicada. "Si el productor se decide a hacer trigo, por lo menos tiene que poner 125 kilos de

Temas en esta nota