Sin retenciones, la renta del maíz aumentaría 647%.

El alto componente impositivo del maíz analizado en un gráfico durante el seminario organizado por Agri-Pac...

22deJuniode2005a las08:09

«En un escenario donde las retenciones al maíz fueran de 0%, la renta por hectárea sembrada pasaría de 16 dólares/ha a 119 dólares/ha. Implicaría un aumento de 647%, es decir, pasaría de 0,4% a 3% del valor de una hectárea maicera de rendimiento medio.» El claro concepto corrió por cuenta de Jorge Ingaramo, director de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales ayer en el «Seminario económico del maíz 2005 y perspectivas 2006», organizado por Agri-Pac.

«La presión fiscal sobre una hectárea de maíz, de rendimiento medio a alto, ascendió a 41,5% en la campaña 2004/ ''05. La incidencia del Impuesto a las Ganancias fue baja, por eso la presión fiscal es inferior al caso de los cultivos rentables (soja y girasol). La presión fiscal, para la economía argentina en su conjunto, en 2004 fue de 27% del PBI», indicó Ingaramo.

El especialista mostró la incidencia de cada impuesto analizado para cada cultivo (ver gráfico). «Al margen de pequeñas variaciones en la participación relativa de cada tributo, los principales componentes son:

• Derechos de exportación (64%)

• Impuesto Inmobiliario (28%)

• Resto de impuestos (8%)

Con este escenario, para Ingaramo, «con el actual esquema impositivo y los precios en el trimestre de cosecha, para lograr un resultado bruto (antes de ganancias) de 100 dólares por hectárea, es necesario un rinde de 95 quintales por hectárea, 15% superior al promedio nacional».

«Para que el resultado neto de ganancias fuera de 100 dólares por hectárea, el rinde necesario debe ser de 103 quintales por hectárea, 35,5% superior al promedio nacional», indicaba.

Durante la exposición, se informó que entre los años 2002 y 2004 el Estado nacional recaudó en concepto de derechos de exportación 673,5 millones de dólares, unos 225 millones por año. La cifra representa 11,4% del total recaudado por trigo, maíz, soja y girasol (se consideran aceites y harinas). «Pero la pérdida del productor maicero es aún mayor, ya que el precio percibido, inferior al internacional, también afecta a las toneladas comercializadas internamente (precio neto de retenciones)», indicaba Ingaramo en el seminario sobre maíz. Y presentaba un dato contundente: La pérdida total de los productores del cereal por la vigencia de este impuesto entre 2002 y 2004 fue de 1.197,2 millones de dólares.

Para Ingaramo, si se derogan completamente las retenciones, la ecuación económica se modifica y los ingresos por exportaciones se incrementarían 24,9%, así como el resultado neto, después de ganancias, crecería 59,4 dólares por hectárea.

«Se pasa de una situación de utilidad inexistente a una situación de ganancias menores que las esperadas dado el precio de la tierra», indica. Finalmente, el expositor analizó la renta de la tierra e indicó que ésta «es la diferencia entre el ingreso por hectárea que recibe un productor y los costos de producción también por hectárea.

Estos incluyen las compras de insumos, los gastos de mantenimiento, de amortización de la estructura de la explotación y su gerenciamiento. Se considera, además, un beneficio normal que se obtendría por asignar el capital invertido en la explotación de otro uso alternativo (costo incurrido para financiar los insumos directos)».

• El promedio de la renta agrícola para la hectárea maicera de las últimas 14 campañas fue de 31,6 dólares por hectárea.

• El promedio de renta agrícola para el total de los cuatro principales cultivos pampeanos se situó, para los años considerados, en 71,5 dólares por hectárea.

• El promedio de la renta agrícola para la soja fue de 140,1 dólares por hectárea. •La renta de la campaña pasada se encuentra por debajo de la media histórica.

• La dife

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