Urge analizar la calidad del pasto para la invernada.

Un trabajo publicado por el INTA Balcarce en su boletín electrónico acentúa los lineamientos que podrían seguirse tras el corte de la sequía en las zonas ganaderas...

28deJuniode2005a las08:43

La lluvia llegó, y se cortó la sequía que se sufrió durante este otoño. Esto no mejora la situación de los rodeos y obliga a tomar ciertos recaudos tendientes a no hacer peligrar la producción.

Hay que tener en cuenta que, en condiciones de sequía, el crecimiento de las pasturas disminuye y se incrementa la senescencia. Baja la disponibilidad de pasto y su calidad es regular.

Las medidas deben ser tomadas lo antes posible, analizando previamente la situación del establecimiento y realizando los ajustes necesarios con el transcurso del tiempo. En este diagnóstico, deberemos evaluar la cantidad y la calidad de pasto disponible y la carga de animales en el sistema.

En el caso de los sistemas de invernada, hay que diferenciar entre las dos categorías que podemos tener en el campo: por un lado, los novillos y vaquillonas en terminación; y por el otro, la nueva camada de terneros destetados. En cada uno de los casos, las medidas por tomar serán distintas, ya que los requerimientos y objetivos de cada uno son diferentes. Los animales próximos a terminación consumen grandes cantidades de pasto y requieren raciones con altos niveles de energía, ya que necesitan depositar los últimos kilos ( principalmente, grasa) para salir a la venta.

• Estrategias

Las alternativas existentes para lograr esto son:

• Suplementación energética: la suplementación con granos es una de las opciones más utilizadas, ya que es de fácil y rápida implementación y no necesita de inversiones costosas, más allá del suplemento. El nivel de suplementación va a depender de la situación del establecimiento en lo referente a disponibilidad y calidad del pasto. Cuando la oferta de forraje se restringe en forma importante (1,5% del peso vivo), el aumento en la suplementación produce un efecto aditivo (mayores ganancias) hasta niveles medios (1,3-1,5%), generando un efecto de sustitución a niveles más altos (sin cambios en las ganancias individuales). Si la pastura es de mala calidad, hay respuesta aditiva en casi todos los niveles de suplementación; en cambio, cuando la pastura es de buena calidad, la suplementación por encima de 1% podría llegar a disminuir la digestibilidad de la pastura, disminuyendo la eficiencia del uso del grano.

• Encierre a corral: cuandola disponibilidad de pasto es muy baja, una opción es encerrar un grupo de los animales a corral y, en un período de 40-60 días, agregarles los 50-80 kg restantes. En los establecimientos en los que no es una práctica normal, pero tienen estructura como para encerrar animales, una alternativa es suministrar grano de maíz entero (70%-80% de la ración) con el agregado de una fuente proteica (harina de girasol, de soja u otras) y monensina, sin el agregado de fibra. El inconveniente que presenta esta técnica es durante el acostumbramiento, el cual, si no es bien manejado, puede generar problemas digestivos (acidosis). Es necesario que durante esta etapa se otorgue algo de fibra en forma de rollo (la cual se irá disminuyendo gradualmente) y se limite el consumo de grano con el agregado de sal. Para productores que no presentan infraestructura, existe la posibilidad del servicio de hotelería. En este servicio, se cobra el alimento consumido, la sanidad a la entrada y la estadía de los animales. En el caso de los terneros de destete, si bien no necesitan altos niveles energéticos, hay que asegurarse un nivel de proteína adecuado para no restringir el desarrollo. La suplementación con 1,5% del peso vivo de silaje de maíz o sorgo permite mantener buenas ganancias de peso durante el invierno disminuyendo el consumo de la pastura. Es probable que en sistemasintensificados donde normalmente se suministra silaje sea necesario adelanta

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